Una de las construcciones más emblemáticas de Barreal está a la venta. Se trata de la posada más antigua de Calingasta, un edificio levantado en 1928 que hoy funciona como ecoposada y cuyo valor fue fijado en 492 mil dólares.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITESe trata de un hospedaje ubicado en Barreal Norte, fundado en 1928 como el primer alojamiento de la localidad. Tiene 8 habitaciones, 20 plazas y un predio de una hectárea.
Una de las construcciones más emblemáticas de Barreal está a la venta. Se trata de la posada más antigua de Calingasta, un edificio levantado en 1928 que hoy funciona como ecoposada y cuyo valor fue fijado en 492 mil dólares.
El histórico inmueble está ubicado en Barreal Norte y cuenta con una superficie total de 10 mil metros cuadrados —una hectárea de terreno en esquina— y 700 metros cuadrados cubiertos. Actualmente funciona como hotel con ocho habitaciones y capacidad para 20 plazas.
La casona fue construida en 1928 con adobe y tapiales, bajo la típica arquitectura campestre cuyana. Fue el primer alojamiento formal de Barreal y originalmente se llamó “Los Andes”. En aquel entonces pertenecía a Adán Araya y su esposa Adila.
Tras permanecer abandonada durante varios años, la propiedad fue adquirida en 2007 por sus actuales dueños, quienes iniciaron un proceso de reciclado, recuperación y consolidación estructural, además de la construcción de nuevos baños. La intervención la convirtió en un modelo de conservación arquitectónica cuyana, respetando la esencia original del edificio.
En la actualidad, el lugar se presenta como una ecoposada. Sus propietarios destacan el concepto sustentable del emprendimiento, orientado a minimizar el impacto ambiental mediante prácticas como la reducción, reutilización y reciclado de residuos. Cuenta con huerta orgánica, cría de ovejas, compostaje, clasificación de residuos y uso racional del agua potable y de riego. Además, utilizan ionizador solar en la piscina y realizan deshidratado solar de frutas y verduras.
El establecimiento es descripto como "un espacio de colores, aromas y sabores únicos, en contacto directo con la naturaleza, rodeado de cerros, ríos y montañas".
Ahora, casi un siglo después de su construcción, la histórica posada busca nuevos propietarios.
