Empresarios chilenos vinculados al transporte, provisión de tecnología, agua y servicios ven como una oportunidad el desarrollo del proyecto Vicuña que se lleva a cabo en el departamento Iglesia, San Juan. Esto fue manifestado en un artículo del diario La Tercera, que mostró el interés de capitales trasandinos en vincularse con la actividad minera de Argentina, lo cual no es una novedad tanto para los empresarios del vecino país, como para Vicuña, operada por BHP y Lunding.
La publicación, basada en una entrevista a un referente de la consultora Plusmining y la presidenta de la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería (Aprimin), destacó la riqueza que se encuentra depositada en Vicuña y la exhibe como una gran ocasión para el despliegue del potencial de los proveedores mineros chilenos, que tienen un nivel internacional reconocido en el rubro. De esta manera, subrayaron que las firmas chilenas podrían aportar servicios en áreas claves para la minería como logística, recursos hídricos, construcción, entre otros. En la logística, afirmaron desde Chile, que Vicuña se encuentra a una distancia seis veces menor del puerto de Caldera en comparación al puerto de Rosario que es el más próximo de la provincia. Por este motivo, indicaron que esto convierte a los operadores portuarios y de transporte terrestre chilenos en piezas indispensables para la exportación de concentrados.
En tanto, señalaron que ya cuentan con una infraestructura de caminos en condiciones hasta la mina Caserones, el cual se encuentra a pocos kilómetros de Vicuña. A esta se suma, una red de tuberías para transportar minerales que inicia desde Minera Candelaria hasta el puerto de Caldera.
Otro factor que mencionan en la nota es el interés por la provisión de agua al yacimiento. Chile aporta una ventaja clave a través del agua desalada, contando con cinco plantas en la Región de Atacama y otras cuatro en construcción. “En sus fases iniciales, debido a su menor escala, Josemaría podría operar de manera independiente, utilizando agua continental y transportando concentrados en camiones”, explica el analista de Plusmining. Pero cuando llegue el momento de Filo del Sol, de mayor escala, la infraestructura y logística chilenas serán cruciales”, señaló el artículo.
En general, estiman que Chile será crucial para brindar diferentes servicios de ingeniería, construcción de gran escala y tecnología por la trayectoria y la preparación de las empresas proveedoras trasandinas.
En ese sentido, Vicuña ya tiene antecedentes de realizar contrataciones a empresas chilenas. El año pasado se viralizaron imágenes en redes sociales de camionetas con patentes pertenecientes al país trasandino, que había alquilado la empresa administradora del yacimiento. Esta situación puso el grito en el cielo por parte de los proveedores locales, encabezados por CAPRIMSA (Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan), que denunciaron que estaban siendo desplazadas por contratistas trasandinos en el proyecto sanjuanino.
Por parte, está confirmado que al menos cinco empresas chilenas operan en Vicuña, debido a sus ventajas comparativas con Argentina y gracias a la vigencia del el Tratado Binacional Minero firmado entre Argentina y Chile, que les permite la libre circulación de bienes, servicios y personal entre ambos países para proyectos binacionales.
El artículo del diario La Tercera también hace referencia a eso. Explican que desde el lado argentino buscan priorizar a los proveedores locales, aunque hacen énfasis en que Argentina necesitará si o si de sus servicios por la magnitud del gigante minero. Para solucionar esta problemática, desde Aprimin proponen establecer una estrategia común que permita a los proveedores de ambos países formar asociaciones estratégicas. “Hacer asociaciones, capacitar a las personas. Porque no van a dar abasto sin los trabajadores ni los proveedores chilenos para abordar ambos mercados”. Así, Dominique Viera, presidenta de la entidad, afirmó que el ánimo “no es competitivo sino colaborativo”.