Las lluvias torrenciales que sacudieron a la provincia el pasado 30 de enero dejaron al descubierto una gran cantidad de restos óseos a orillas del río Marayes, en Caucete. Tras el descubrimiento, se estimó que los restos pertenecían a al menos tres personas. Sin embargo, fuentes oficiales confirmaron a este diario que los huesos pertenecen, en realidad, a cinco personas.
Los investigadores indicaron a Tiempo de San Juan que el informe determinó que los restos pertenecen a tres adultos y dos "subadultos" (término que refiere a personas que se encontraban entre la niñez y la adolescencia). Este resultado fue posible gracias a los datos que arrojaron los cráneos y las mandíbulas durante la autopsia. Asimismo, la médica forense detalló que no se han podido evidenciar signos de violencia perimortem (lesiones ocurridas alrededor del momento de la muerte).
Ante la incertidumbre sobre la causa de los fallecimientos, se está evaluando enviar los restos a Buenos Aires para realizar estudios complementarios que el equipo local no ha podido determinar. Otra de las incógnitas es la antigüedad de los huesos y la identidad de las personas. Estos interrogantes podrían resolverse con un próximo estudio macroscópico.
Cabe destacar que el equipo interdisciplinario estuvo integrado por la arqueóloga forense Gema Guiomar, personal de Criminalística, el odontólogo forense Martín Farías y la médica forense Eugenia Juárez. La causa está siendo investigada por UFI Delitos Especiales N°2 a cargo del fiscal Francisco Nicolía y la ayudante fiscal Gemma Cabrera.