-La última hazaña de Teseo en su viaje desde el Peloponeso a Atenas, fue matar a Procusto. Procusto era un cruel posadero que invitaba a sus víctimas a dormir en una de sus dos camas, una muy pequeña y otra muy grande. A quienes por su tamaño excedían la cama, les cortaba los pies o la cabeza para amoldarlos. A los diminutos, los descoyuntaba para hacerlos coincidir con su catre de torturas. De ese mito griego se desprendieron tesis filosóficas y económicas, la económica tiene una versión criolla, la manta corta. La manta corta es la representación de lo que siempre ocurre con el gasto, la dificultad de hacer coincidir los recursos con las necesidades, el intento perpetuo de hacer coincidir el tamaño del durmiente con el de la cama.
miércoles 15 de abril 2026





