Tras la dura caída ante Tigre el pasado sábado, Boca arribó a Rosario para disputar los cuartos de final de la Copa Argentina ante Gimnasia. El Xeneize no solo quiere quedarse con el título para cortar la sequía sin trofeos, sino también para clasificar a la próxima Copa Libertadores.
Los convocados, a excepción de Sergio Romero y Marcos Rojo, se acercaron a los hinchas para sacarse fotos, con la particularidad de que Edinson Cavani se sacó hasta con los policías que custodiaban el lugar de la concentración azul y oro.
La primera curiosidad de la llegada de la institución azul y oro fueron las ausencias de dos de los capitanes del equipo. Chiquito fue el primero de los futbolistas que bajó del micro y encaró directamente hacia el hotel en medio de la lluvia, situación que repitió el zaguero zurdo instantes después.
Ninguno de los dos atraviesa su mejor momento en lo que respecta a su vínculo con el hincha. Además de sus reiterados bajos rendimientos, el golero viene de cumplir dos fechas de suspensión interna por haberse peleado verbalmente, y casi de forma física, con un grupo de plateístas que cuestionaron su reacción en la derrota frente a River en La Bombonera. Más allá del pedido de disculpas, la relación quedó dañada y parece difícil que se recomponga.
En tanto, el central perdió regularidad y nivel por sus constantes lesiones musculares. También tuvo responsabilidad en los goles de Tigre en Victoria y los fanáticos más exigentes piden que le den más oportunidades al joven Aaron Anselmino, que muchas veces no pudo ganarle la pulseada a él y a Cristian Lema. Además, tampoco cayó muy bien en las tribunas del estadio Alberto J. Armando su actitud guapera, que en otras ocasiones le costó alguna expulsión en partidos importantes, como la semifinal de la Libertadores 2023 frente a Palmeiras.
Sin embargo, cuando el atacante uruguayo -ahora portador de la cinta- pisó la vereda del lugar de la concentración, aguardó la autorización del operativo policial para acercarse a los hinchas con sus compañeros y poder tanto sacarse fotos como firmar autógrafos.
En dicho momento se dio la segunda particularidad, ya que luego de pasar el momento imborrable, la policía aprovechó la cercanía con Cavani para pedirle una foto, a lo cual el Matador accedió. Luego, al igual que su compatriota, Miguel Merentiel hizo lo propio con la seguridad del lugar de la concentración en Santa Fe para finalmente, junto al resto del plantel, ingresar al hotel y aprovechar para descansar.