San Juan atraviesa horas de profunda tristeza tras conocerse el fallecimiento de Yazmín Luna, la pequeña de cinco años que había conmovido a toda la comunidad con su historia de lucha, ternura y fortaleza frente a una dura enfermedad.
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SUSCRIBITECon apenas cinco años, atravesó un intenso tratamiento que la convirtió en ejemplo de fortaleza para toda una comunidad.
San Juan atraviesa horas de profunda tristeza tras conocerse el fallecimiento de Yazmín Luna, la pequeña de cinco años que había conmovido a toda la comunidad con su historia de lucha, ternura y fortaleza frente a una dura enfermedad.
Yazmín había sido diagnosticada en octubre de 2024 con un sarcoma, un tumor maligno que afectaba sus huesos largos. Todo comenzó con un dolor difícil de explicar: rengueaba, se despertaba llorando y no podía precisar qué le ocurría. Con el paso de los estudios llegó el diagnóstico que cambió para siempre la vida de su familia.
Desde entonces, su entorno —sus padres Germán y Yanina, y su hermana Luciana— atravesó meses marcados por tratamientos intensos: quimioterapia, internaciones prolongadas, una compleja cirugía y una recuperación que exigió una enorme fortaleza emocional. En ese camino, Yazmín se convirtió en el sostén inesperado de todos.
“Lo más increíble es que nunca dejó de reír”, había contado su papá en medio del proceso. Incluso en los momentos más difíciles, cuando el dolor o los efectos del tratamiento se hacían sentir, la pequeña encontraba fuerzas para sonreír, jugar y hasta consolar a quienes la acompañaban.
Su historia estuvo atravesada por gestos de amor y resiliencia. Desde los cuentos que su padre le inventaba para explicarle la caída del cabello, hasta los dibujos y juegos que llenaban de vida las salas del Hospital Rawson. Allí, médicos, enfermeros y profesionales de distintas áreas se convirtieron también en parte de su círculo cercano.
Uno de los momentos más significativos se vivió en julio de 2025 cuando, tras completar su tratamiento, Yazmín levantó un cartel hecho a mano que decía “Mi última quimio”. Rodeada de globos y con su sonrisa intacta, celebró lo que parecía ser el final de una etapa muy dura. Al salir del hospital, familiares y vecinos la recibieron con abrazos y emoción en una escena cargada de esperanza.
Sin embargo, pese a todo el esfuerzo y la lucha, en las últimas horas se confirmó la noticia de su fallecimiento, generando un fuerte impacto en quienes siguieron de cerca su historia.
El recuerdo de Yazmín quedará ligado a su valentía, a su capacidad de transformar el dolor en amor y a esa sonrisa que, incluso en los momentos más difíciles, nunca dejó de iluminar a quienes la rodeaban.
