Después de casi tres meses afuera de las canchas, Edinson Cavani volvió a tener una noticia positiva: recibió el alta médica y podría reaparecer en Boca justo en un momento decisivo de la temporada. El delantero uruguayo se entrenó este martes a la par del grupo y quedó con chances concretas de integrar el banco de suplentes en el partido ante Cruzeiro por la Copa Libertadores.
La lesión muscular de Adam Bareiro le abrió una puerta inesperada al Matador, que venía trabajando contrarreloj para volver a estar disponible. En Boca saben que todavía está lejos de su mejor forma física, pero también entienden que la experiencia y el peso de Cavani pueden ser un recurso importante en una noche determinante en la Bombonera.
El último partido oficial del uruguayo fue el 20 de febrero, en el empate 0-0 ante Racing Club, cuando fue titular y salió reemplazado entre silbidos. A partir de allí quedó marginado por una hernia de disco que lo tuvo varias semanas sin poder entrenarse con normalidad y que profundizó un año marcado por los problemas físicos.
De hecho, Cavani apenas disputó dos partidos en lo que va de 2026. Primero sumó 25 minutos en el empate frente a Platense y luego fue titular contra Racing. Esa escasa participación refleja el complejo presente del delantero de 39 años, que llegó como una figura estelar pero atravesó su etapa más difícil desde que desembarcó en Boca.
En los últimos entrenamientos, sin embargo, empezó a mostrar señales alentadoras. El lunes participó durante más de una hora de trabajos de fútbol reducido y luego recibió el alta médica definitiva. Incluso, según trascendió, habló con Claudio Úbeda para manifestarle sus ganas de volver a estar entre los convocados frente al conjunto brasileño.
Boca necesita recuperarse rápido después de la eliminación en el Torneo Apertura y apunta todos sus cañones a la Libertadores. Y en medio de ese escenario, Cavani aparece otra vez como una carta posible. Tal vez no desde el arranque, pero sí como una alternativa capaz de aportar presencia en el área y devolverle algo de ilusión a un equipo que necesita goles.
FUENTE: Clarín