El Gobierno nacional avanzó con un nuevo paso en el proceso de privatización de rutas nacionales y entre los nombres que aparecieron en la licitación sobresalen varias constructoras que han tenido fuerte presencia histórica en San Juan.
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SUSCRIBITEMedia docena de empresas aparecen entre las 17 que buscan quedarse con corredores viales estratégicos en distintas provincias. Estas dejaron su sello en obras emblemáticas de San Juan y ahora vuelven por un negocio millonario.
El Gobierno nacional avanzó con un nuevo paso en el proceso de privatización de rutas nacionales y entre los nombres que aparecieron en la licitación sobresalen varias constructoras que han tenido fuerte presencia histórica en San Juan.
Son pesos pesados de la obra pública que participaron de proyectos emblemáticos en la provincia y que ahora buscan quedarse con la concesión de más de 2.500 kilómetros de corredores viales estratégicos.
La apertura de sobres corresponde a la Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones, un esquema impulsado por la gestión de Javier Milei en medio del fuerte ajuste sobre la obra pública nacional. La licitación incluye rutas en Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa y San Luis, y recibió 41 ofertas de 17 competidores.
Entre las empresas anotadas aparece el grupo vinculado a José Cartellone, histórico contratista de infraestructura en Argentina y protagonista de algunas de las obras más importantes realizadas en San Juan. La firma es la responsable de obras insignia como la construcción de la Ruta 150, clave para el corredor bioceánico, la construcción de la mina Veladero, además de la línea de alta tensión de 500 kV San Juan-Mendoza y San Juan-Rodeo. También participó del parque solar Guañizuil II, en Iglesia.
Otro de los grupos con fuerte vínculo con la provincia es Roggio. Benito Roggio e Hijos tuvo a cargo la primera etapa del Centro Cívico de San Juan y además integró la UTE que ejecutó el Acueducto Gran Tulum, una de las obras de agua potable más importantes de las últimas décadas en la provincia.
La constructora José J. Chediack también figura entre los competidores. La empresa participó en obras vinculadas al proyecto minero Pascua Lama y tuvo intervención en la emblemática Ruta 150, específicamente en el tramo entre Ischigualasto y Huaco, una pieza estratégica del corredor hacia el Paso de Agua Negra.
Otra de las firmas que vuelve a escena es Panedile, del empresario Hugo Dragonetti. La compañía posee un largo historial en San Juan y fue parte de grandes proyectos de infraestructura provincial. Entre ellos aparecen el Teatro del Bicentenario, la autopista de Ruta 40 hacia Mendoza, las cloacas de Rawson, el camino del perilago y los diques Caracoles y Punta Negra.
Además, Panedile integró la UTE encargada de construir el dique El Tambolar, una de las obras hidroeléctricas más ambiciosas de los últimos años en la provincia actualmente frenada.
En el listado también aparece CPC, la constructora del Grupo Indalo que lidera Cristóbal López. La empresa tuvo fuerte crecimiento durante los gobiernos kirchneristas y avanzó en proyectos viales, energéticos y civiles en distintas provincias.
En San Juan, la relación del grupo estuvo más ligada al sector petrolero. A través de Oil, el conglomerado buscó explorar petróleo en Niquivil, aunque el proyecto finalmente no prosperó y terminó con la rescisión del contrato y el reclamo por una deuda millonaria.
Otra de las empresas anotadas es CEOSA, del empresario mendocino Fernando Porretta. La firma tuvo participación en obras sanitarias para OSSE en San Juan, incluyendo la renovación de la segunda cloaca máxima, colectores, ampliación de plantas de tratamiento y redes colectoras en Rawson en el año 2012.
La concesión que lanzó el gobierno de Milei incluye tramos de las rutas nacionales 7 y 35; 8, 36, 193 y A-0059; 9, 33 y A-008; además de la Ruta 188. Son corredores estratégicos para el transporte de cargas y la conexión productiva entre provincias.
El sistema contempla que las empresas privadas operen y mantengan las rutas a cambio del cobro de peajes. Las ofertas fueron presentadas en dos sobres: uno técnico, para evaluar antecedentes y capacidad de los oferentes, y otro económico, donde deberán definir las tarifas propuestas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el avance del proceso y aseguró que el Gobierno busca “reemplazar gasto público por inversión privada”.
Además de las empresas con pasado en San Juan, en la licitación también aparecen otras constructoras históricas y nuevos actores del negocio vial. Entre ellas figuran Rovella Carranza, Vial Agro, Luciano S.A., Rovial, CN Sapag, IEB Construcciones y Paolini Hnos. Esta última no tiene que ver con la empresa sanjuanina de Franco Paolini que nació en los ’60 y construyó el tramo Albardón – Adán Quiroga, sobre ruta 40 y el Dique Cuesta del Viento (entre 1986 y 1997).
El proceso marca el regreso al centro de escena de empresas que dominaron durante años la obra pública argentina y que ahora buscan reposicionarse en un esquema mileísta basado en concesiones privadas y peajes.

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