La historia de Martínez, el del doblete

Ante Vélez marcó dos de los tres tantos que le dieron la victoria a San Martín. Es oriundo de Tandil, con una historia de vida marcada por los goles y la pérdida de su papá cuando apenas tenía 8 años.
domingo, 06 de septiembre de 2015 · 21:00
Emmanuel Martínez, ante el Fortín, fue la figura del Verdinegro. El jugador marcó dos de los tres tantos que le dieron la victoria a San Martín, y sumó su tercer gol en su cuenta personal. Conocé su historia. 

Debutó con la camiseta sanjuanina el 4 de mayo del presente año, ante Temperley y marcando el gol que le dio la victoria al Verdinegro sobre el Gasolero. 

El joven de 20 años vive junto a su esposa Débora y su hija Zoe. Junto a sus dos mujeres vive con alegría uno de los grandes mimos que le da el fútbol, deporte por el que tuvo que dejar familia, amigos y hasta su querido Tandil.
 
No es la primera vez que le toca desprenderse de su ciudad de origen, de chiquito, después de pasar por Movediza, estuvo en Botafogo de Rauch. Y con apenas 13 años le tocó emigrar a la pensión de River, donde, fiel a su costumbre de romper redes, debutó en 8va haciendo dos goles ante Huracán. 

"A los cinco años empecé a jugar a la pelota. Jugaba en una escuelita humilde que se llamaba Moreno y Arana. Iba con mi hermano mellizo, a quien le tenía que insistir para jugar al fútbol (risas). En el club, que quedaba cerca de casa, no éramos más de 15 chicos. Siempre en mi puesto de enganche”, cuenta sobre sus inicios.

La experiencia en el Millo fue sin dudas uno de los grandes desafíos que vivió. Club grande, objetivos importantes y una entretenida competencia en inferiores, no es un sombrero que le quepa a cualquiera. A Martínez el sombrero le quedó bien, ya que con sus actuaciones y goles en River, entre ellos en su último Superclásico de Reserva en 2014, en donde su ex equipo se impuso ante Boca por 1 a 0, se ganó el rótulo de "joyita millonaria”. 

Mucho tuvo que ver también el aguante de su familia, su mamá Miriam, sus cuatro hermanos y también sus tíos Cristian e Iván Pérez, este último ex jugador de San Martín. "Siempre me apoyaron en todo. Mis tíos por ejemplo me hablaban y guiaban en el fútbol. Ahora todos están contentos y emocionados por mi debut. Me felicitaron mucho”. 

Una infancia dura  

Emmanuel tenía sólo 8 años cuando su papá Miguel falleció de cáncer de pulmón. Momento durísimo en su vida y en la de toda su familia. El jugador cuenta que la parte más difícil le tocó a su madre, quien tuvo que salir a buscar trabajo para poder mantener a sus cinco hijos, todos menores de 12 años. "Recuerdo que mi mamá llegó a tener hasta cuatro trabajos para sustentar la casa, uno de ellos siendo portera de una escuela. Fue muy duro ese momento. En un tiempo hasta estuvimos viviendo en la casa de mis abuelos, quienes nos ayudaron mucho. Por suerte no llegué a dejar el fútbol y seguí haciendo lo que me gusta”, dice.

Como en casa

San Juan le gusta. Dice que le recuerda mucho a Tandil, sobre todo por la clásica siesta. "Acá es igual que allá, de 13 a 17 horas no hay nada.  Es muy tranquilo y eso nos gusta”, dice Martínez, quien vive en un cómodo departamento de Capital. A Débora, a quien conoció hace cuatro años mientras jugaba en River, también le agrada la provincia. Expresa que por ser pareja de un futbolista está acostumbrada al estar lejos de su casa pero que la amistad con las novias de otros jugadores verdinegros la ayuda a no sentir los kilómetros de distancia de su querido Buenos Aires.



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