Cuando ellos viajan les toca combatir la distancia, cuando hay concentración tienen que aceptar el riguroso régimen de visita. También les toca convivir con la popularidad y las fans, por el simple hecho de ser una suerte de "primeras damas” del deporte.
Victoria Pintor (Gonzalo Tellechea/Triatlón), Clara Aciar (Mauro Berrocal/Mountain bike), Agostina Orellana (Laureano Rosas/Ciclismo, SEP), Agustina Almarcha (Martín Ramos/UPCN Vóley) y Cecilia Frulla (Gonzalo Romero/Hockey, Richet y Zapata) sacan a relucir todos los secretos de ser las compañeras de importantes atletas locales.
"Ser la novia de un deportista es complicado, divertido y sobre todo sacrificado”, cuenta Clarita, novia desde hace siete años del biker sanjuanino. Por su parte Victoria, pareja del triatleta olímpico y madre de su hija Brunella, agrega "la verdad es que es difícil porque te perdés de pasar fiestas o fechas importantes por competencias”. Así de entretenida arranca la charla en un bar céntrico, mientras los novios de tres de ellas están de viaje por compromisos deportivos.
Agostina llega a la nota junto a su hermana, quien le hace compañía mientras Rosas disputa la Vuelta a Uruguay. Oriunda de Las Flores, al igual que el pedalero, dejó todo por seguir a su novio de hace 9 años. Dice que conoció a Rosas en la adolescencia, sin imaginarse una vida de viajes y competencias: "Nunca pensé que por el ciclismo habían momentos que iba a desaparecer (risas). Me vine con él porque nos veíamos cinco días al mes y una ya se estaba cansando”.
Para Cecilia también fue todo un desafío ser novia de un deportista, sobre todo cuando éste tenía que pasar 8 meses en Europa. El resto de las chicas no lo pueden creer. Victoria, un poco exaltada, dice entre risas "¿Ocho meses? No aguantaría. Si hubiese pasado eso no estaría acá”. Todo lo contrario para la conquista del hockista, quien bancó esos largos meses sin ver a su novio y hoy, ya con tres años de relación, recuerda con humor aquella vivencia: "Él estuvo jugando en Novara (Italia) y recién llevábamos 5 meses. Al principio no pensé que era tan difícil pero después me di cuenta de las dificultades que trae la distancia. Yo no podía ir por la facultad y nos comunicábamos por Skype. Mis amigas me sacaban a bailar porque estaba encerrada y pasaba mucho tiempo en la compu (risas)”.
Por su parte Agustina, sanjuanina que conoció a Ramos hace tres años gracias a unos amigos, cuenta que está acostumbradísima a los viajes y el tema de la distancia lo lleva con mucho relax. Además porque a diferencia del resto de las chicas, ella comparte el mismo deporte con su pareja y puede entender de qué se trata su actividad: "Cuando lo conocí ya sabía de esa vida, de estar acá y estar allá. Ahora lo tengo muy incorporado”.
Las fans, algo ya asumido
Al principio se mostraron cautas con el tema. Sin embargo después sacaron a relucir lo leonas que son con sus parejas. Agostina, entre risas, expresa que en la Doble Bragado soportó que durante las nueve etapas, todas ganadas por su novio, las promotoras le dieran el clásico besito del podio: "Ganó las nueve etapas y hubo nueve besitos dobles, o sea 18 (risas). Todos me cargaban por la situación. Yo decía ¡besito no!”.
Victoria habla de su experiencia también: "Me tocó este verano sacarle una foto a Gonza, en sunga, con dos chicas en bikini. Y digo ¡uh la van a publicar en el Facebook! Pero después quedé muy tranquila, son cosas que pasan y vos salís con un deportista, sabés en qué te metés”.
A Agustina y a Cecilia les pasa de tratar con fans no sólo en las competencias, sino también en los boliches. La novia del voleibolista lo toma con tranquilidad y confiesa no molestarle; la santafecina, dueña del corazón del hockista de Richet y Zapata, señala ser un poco celosa y dice "en los boliches lo saludan mucho y eso genera algo (risas). Él también es celoso. Ellos también se tienen que poner en nuestros lugares”.
A Clara el tema no la inquieta: "Soy muy poco celosa y aparte en el ambiente de la bici se conocen todos. En San Juan a Mauro se les acercan chiquitos, quizás afuera es otra cosa”.
Las redes sociales también sirven para que las fanáticas sigan a los deportistas. Las chicas cuentan que llegan mensajes de seguidoras, pero en lo general lo toman con mucha serenidad.
Sexo ¿sí o no?
Se dice que la actividad sexual previa a un compromiso deportivo no es beneficiosa. Clara asegura que nunca le tocó, pero a su amiga Victoria sí: "Me ha pasado de acompañarlo cuando viaja con la Selección y él está en una habitación con el DT, mientras que yo en una pieza aparte, en el mismo hotel. Y no puede pasar nada (risas)”.
La novia de Rosas también habla de su experiencia: "Yo cero cuando hay Vuelta a San Juan. Se instalan en una casa aparte y a veces ni almorzamos juntos. En clima de competencia ni nos vemos”. En tanto que Agustina dice que a Ramos lo ha visitado en concentraciones pero para saludarlo, apenas unos escasos minutos.
Seguidoras, pero fuera de las pistas
Salvo Agustina, quien practica vóley desde hace siete años, y Victoria, que en un pasado hizo triatlón, el resto tiene poca idea del deporte que ejercen sus parejas. "El domingo me contecté a Facebook y le pregunté que cómo se sentía. Entiendo de técnica y siempre hablamos de las carreras”, destaca la futura esposa de Gonzalo Tellechea.
Ceci cuenta que ahora se animó a ponerse los patines contagiada por su novio y que a causa de ello no puede usar polleras cortas por los moretones que hay en sus piernas.
Mientras que Agos señala que "ni loca me subo a una bici y menos de ruta”. Berrocal corre con la misma suerte que Rosas, ya que su novia indica "no tengo idea de bicicletas. Todos me preguntan que cuándo voy a empezar y les digo que no. No me llama la atención. No me voy a comprar una bici para tenerla colgando (risas)”.
Aliento incondicional
Las chicas van a las competencias, forman parte de las cábalas y hasta de los festejos o tristezas post partidos. Victoria dice que cuando toca una jornada mala "nos basamos en el error, en lo que hicimos mal”. El resto opta por el empuje anímico, confesando que en ciertos casos se convierten en psicólogas deportivas. "Trato de alentarlo. En que si pasó eso fue por algo. En la técnica ni me meto porque no sé (risas)”, refleja Agostina.
Señalan que siempre van a las competencias y no caben excusas para faltar. "Estoy toda la semana cansada y le digo que el domingo no voy a la carrera. Pero llega ese día, me despierto y voy. Es algo más fuerte”, explica Clara.
La novia de Ramos cuenta que también va a los encuentros y que es de gran apoyo para el jugador de UPCN Vóley. Revela que hace unos años le regaló una carta motivacional y que el deportista, previo a cada encuentro, la lee.
DATO
Este año tres de las cinco parejas contraerán matrimonios. Victoria y Gonzalo el 6 de junio, Agostina y Laureno el 1 de septiembre, y Clara y Mauro el 3 de octubre.
Dejarlo todo por amor
Paula es la señora de Marcos Figueroa, delantero de San Martín, y llegó a San Juan acompañando al futbolista. Quedó embarazada aquí y hasta tuvo a su primera hija Allegra en tierra sanjuanina, previo al debut del Verdinegro frente a Godoy Cruz. Como una seguidora fiel, dejó todo para seguir a su pareja en su carrera futbolística. "El otro día fui a la cancha y me dijeron ´¿qué hacés acá con la bebé recién nacida?` Y la verdad es que no me puedo perder de acompañarlo a Marcos. Para él es importante que yo esté ahí, le da mucho apoyo”, destacó.