Cuando finalizó el campeonato que terminó llevándose Boca, su entrenador, Rodolfo Arruabarrena se reunió con Daniel Angelici y le presentó una lista con nombres para reforzar el equipo de cara al 2016.
No estaba Daniel Osvaldo en esa nómina, porque su nombre ya lo había acercado Carlos Tevez. El presidente le dio el gusto al "jugador mimado" y, al parecer en las próximas horas, el delantero será nuevamente jugador Xeneize. Pero ahora, el Apache intentó colocar otro de sus preferidos, pero el presidente boquense se plantó y dijo que no.
Mientras disfruta de sus vacaciones en Miami junto a su familia, Carlitos le informó a la comisión directiva de Boca que hicieran algún sondeo para contratar a Ramón Wanchope Ábila, el delantero de Huracán. Y Angelici personalmente averiguó las condiciones para contratar al artillero del Globo, y salió espantado.
Es que la cláusula de rescisión del contrato que Wanchope tiene con el club de Parque Patricios es de 5 millones de dólares. Mucha plata para un jugador que, en principio, sería suplente. Entonces, con la llegada de Osvaldo y, más allá de si Calleri se va o se queda, la dirigencia quiere retenerlo seis meses más, pero saben que será difícil y es casi un hecho que termine jugando en Europa; el presidente boquense decidió que no incorporará más delanteros. "Otro nueve no vamos a traer", afirmó, y de paso avisó: "Si está Chávez también."
Y ahí arriba, el Vasco Arruabarrena podría perder a otro jugador de buen rendimiento este año, pero que ya sabía que no iba a ser tenido en cuenta para el que viene: Sebastián Palacios. Al atacante tucumano lo quiere sí o sí Belgrano, pero también desde Europa hubo sondeos para evaluar las condiciones que Boca pondría para venderlo.
Otro de los puestos que quiere reforzar el Vasco es el del lateral izquierdo. Su obsesión, en un principio, fue Lucas Orban a quien dirigió en Tigre y que actualmente se desempeña en Valencia. La traba es que el jugador pretende cobrar en Boca lo mismo que en Valencia y sería imposible su contratación. Por eso surgió lo de Jonathan Silva, de Sporting de Lisboa de Portugal.
(Fuente: El Gráfico)