Jorge Miadosqui llegó al Vaticano, estuvo con Francisco y le dio una camiseta, como no podía ser de otra manera, del santo.
Y entre Milano, Figueroa, Forestello y Bergoglio, San Martín llegó a primera.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITE
