Por primera vez en décadas los productores vitivinícolas argentinos habían empezado a levantar cabeza, pero la crisis menos pensada, traída por una pandemia, puso los números en rojo otra vez. Sin embargo, el bodeguero artesanal Francisco Bustos Barragán lanzó el “Coronavinus” y ya es furor en las redes sociales.
Envasado en damajuana, el Coronavinus es elaborado por la bodega GVC y el litro cuesta alrededor de $50 y la damajuana $250. “Solo una letra cambia miedo por placer” es el eslogan elegido por la empresa que apuesta todo al marketing para poder sobreponerse a la crisis de los bodegueros en época de pandemia.

Según un informe de la COVIAR, publicado este lunes, habría entre un 30 y 35% de caída en las ventas solo en marzo, y en abril la cosa podría ponerse peor. Esto en cuanto al consumo interno, pero las exportaciones, que habían traído las buenas noticias a principio de año, quedaron frenadas y los pagos se atrasan. Toda la recuperación que habían conseguido quedó neutralizada en el último mes y medio, al menos según los cálculos de la Cámara de Bodegueros de San Juan.
Habrá que ver si el Coronavinus prende entre los consumidores locales. Mientras tanto, al menos, sorprende el ingenio de ciertos empresarios ante una de las crisis económicas más grandes de las últimas décadas.