Este martes se destapó la olla de al menos dos casos de empresarios sanjuaninos que convocaron a sus trabajadores a pesar de la cuarentena. En común tienen que estaban muy cerca y que además son del área textil, una de las que no esta exceptuada de las medidas nacionales para evitar la propagación de coronavirus.
Luego del caso de los 15 empleados que se encontraban en un depósito perteneciente a la empresa Maxi Brant, el sindicato, personal de Flagrancia, de Trabajo y el ministerio de Producción dieron con un salón en el que había 21 personas. El segundo local pertenece a la empresa Soberano y tendría un agravante: la Policía investiga si cerraban el ingreso por fuera con un candado para "disimular" que había gente.
Las autoridades llegaron al lugar por denuncias anónimas, que relataban que a pesar de la prohibición seguían ingresando trabajadores. Se trata de una infracción grave, ya que debido a la decisión empresarial las personas en el interior no podían incumplir con el aislamiento social obligatorio.
Las autoridades iniciaron una investigación y además labraron un acta que es probable que termine en multa y clausura del negocio.