Después de que quedara firme el procesamiento por homicidio con dolo eventual contra el menor que atropelló y mató a Lucía Rubiño, fuentes judiciales dejaron entrever que el inicio del juicio en su contra estaría al caer y que, posiblemente, en abril podría iniciar, mientras que por otro lado, la causa contra el otro conductor implicado, Juan Pablo Echegaray, permanece en stand by.
Dos realidades distintas encierran al trágico suceso que tuvo lugar durante la madrugada del 15 de octubre de 2023. Y es que al tiempo que se acerca el debate en la Justicia de Menores, que tendrá a N.M en el banquillo de los acusados por una figura que podría llevarlo tras las rejas, el otro expediente judicial que involucra al hijo del juez federal sigue sin definición en el máximo tribunal provincial.
La adolescente de 16 años murió luego de ser atropellada por un auto fuera de control en el barrio Profesional, en Rivadavia, hecho que generó una profunda conmoción en San Juan. Desde entonces, la causa avanzó por dos carriles judiciales distintos y hoy muestra, según fuentes vinculadas al caso, dos caras de una misma moneda.
Por un lado, el proceso contra el menor que conducía el Renault Clio que la embistió se aproxima. Una fuente allegada a la defensa del menor confirmó que se encuentran en la etapa previa al juicio. “Nos han notificado para ofrecer prueba en el término de 10 días. Estamos analizando toda la prueba que vamos a presentar para el debate. Una vez ofrecida la prueba, el tribunal es el que dispone en qué momento se va a iniciar. Lógicamente nos tienen que notificar del inicio del juicio”, señalaron.
La causa, actualmente, está en manos del Segundo Juzgado Penal de la Niñez que encabeza la jueza María Julia Camus, quien lo procesó por un delito que la defensa intentó revertir sin éxito. El abogado del menor, Nasser Uzair, había sostenido que la calificación era errónea. Según explicó en su momento, para que una conducta merezca un reproche en el tipo penal debe reunir los elementos básicos.
Sobre ello, amplió: "En este caso no hay una sola prueba que acredite que existió dolo eventual. La resolución no analiza la prueba; si lo hiciera, la calificación sería la de homicidio culposo con la aparición de un elemento extraño, que es el tercero que invade su carril y obliga al chico a maniobrar de forma inesperada”.
Sin embargo, esos argumentos fueron desestimados en las instancias de revisión, es decir, en casación, y la causa quedó encaminada al juicio, que según trascendió podría comenzar en abril. Quien asuma el control del debate será el titular del Primer Juzgado Penal de la Niñez, Jorge Toro.
Mientras tanto, el otro expediente permanece prácticamente inmóvil. Se trata de la causa que involucra a Juan Pablo Echegaray, quien estaba en la escena al momento del hecho a bordo de una camioneta Toyota Hilux y que fue imputado por la UFI de Delitos Especiales por homicidio culposo. No obstante, fue sobreseído y la decisión fue confirmada por el Tribunal de Impugnación. La querella apeló ese fallo y presentó una queja ante la Corte de Justicia, donde el planteo sigue sin resolución.
Para la parte querellante, representada por Marcelo Fernández Valdez, el rol de Echegaray fue clave en el inicio de la tragedia, ya que sostienen que una maniobra peligrosa suya habría obligado al menor a pegar un volantazo y terminar atropellando a la adolescente. Es por ello que resistieron el hecho de que el joven fuera desligado del proceso.
Fuentes vinculadas a esa parte del proceso aseguran que la situación sigue sin avances. “Está planchada la queja en la Corte de Justicia”, manifestaron, en referencia al planteo que busca que el máximo tribunal revise el sobreseimiento y consiga la acusación por homicidio culposo.