En medio del juicio por intento de femicidio, que tiene en el banquillo de los acusados a Matías Olmedo, acusado de agredir brutalmente a su ex pareja, la madre de la víctima habló con Tiempo de San Juan y, a pesar de que pasó más de un año del episodio de violencia de género que podría haber tenido un fatídico desenlace, aseguró que su hija aún sufre secuelas físicas y psicológicas.
La madre de la chica que fue blanco de una demencial paliza, que ya declaró en el debate que comenzó el martes último, contó que la joven de 21 años, que lleva en su piel las cicatrices de las puñaladas que Olmedo le propinó, hasta hoy no puede dormir sola. "Al principio dormía conmigo y con la luz prendida porque tiene miedo a la oscuridad, le recuerda el momento en que estaba desvanecida después de haber recibido la golpiza", detalló la mujer.
Acorde describió Yanina Quilpatay, por la lesión que sufrió en el ojo, su hija perdió parte de su visión. Es por ello que debe usar anteojos con una importante graduación, cuando antes sólo los tenía para leer. "Además de lo físico, ella no volvió a sonreír. Queremos que vuelva a ser la de antes, antes de conocerlo. Era alegre, llena de vida", señaló.
La chica que todavía no logra procesar la pesadilla que atravesó tuvo que enfrentar el propio juicio para buscar justicia. "Me dijo que temblaba como una hoja cuando declaró frente al tribunal. Pidió no verlo y por eso se lo llevaron a otro lugar. Sin embargo, fue duro para ella porque debió revivir el ataque", profundizó.
La madre, que también declaró en el comienzo del proceso, evitó hacer contacto visual con al acusado, a quien cuestionó por sus dichos. Es que el sujeto habría negado la embestida, pese las pruebas en su contra. "Él jamás va aceptar lo que hizo, pese a que las pruebas son claras. Es ilógico que una persona se haga tanto daño", sostuvo quien, como parte querellante, pide 22 años de pena.
"Estamos convencidos que planeó el ataque. Sabía que con su padre nos íbamos de viaje y, por eso, aprovechó para agredirla. Pero nos quedamos en San Juan y a los pocos días la teníamos internada", explicó y agregó: "Tenían idas y vueltas, pero la escalada de violencia superó los límites y pasó lo que pasó".
El hecho ocurrió el 8 de enero de 2025. El acusado, de oficio panadero, fue detenido durante la madrugada cuando se encontraba en el departamento que alquilaban en Villa El Salvador. Los dos primeros policías que llegaron al lugar vieron la puerta abierta y se espantaron por la dramática escena. Había manchas en el piso, en las paredes y hasta en algunos objetos de la casa. Ahí observaron a la chica tendida en el suelo, inconsciente y con todo el cuerpo bañado en sangre. A su lado permanecía Olmedo, que sostenía la cabeza a la víctima.
Ahora, Olmedo es juzgado por un tribunal colegiado integrado por los jueces Javier Figuerola, Flavia Allende e Irene Mabel Moya, quienes deberán determinar su responsabilidad. Su defensa intenta imponer la calificación de lesiones agravadas. No obstante, tanto el fiscal Atilio Yanardi como la querella, representada por Valentina y Gustavo Sánchez, buscan la cárcel para el acusado.