Cerca de mil personas disfrutaron de un domingo diferente en el Concurso de Paellas del Centro Valenciano, un clásico que premia el gusto y la presentación, pero que principalmente persigue como fin compartir un lindo momento rodeado de amigos y de la familia.
Desde bien tempranos empezaron los fuegos que alimentaron las imponentes paellas, que bien pasado el mediodía deleitó a todos los presentes. Además, hubo un plus muy especial sobre el escenario: las chicas del instituto de danzas mostraron sus cualidades artísticas, antes de que Juan Cruz Rufino llenara el club con su cálida presentación.