Laura Quevedo es una de las cinco mujeres que integra el grupo CO.LE.MA, una cooperativa que nació en San Martín y que ofrece desde mermeladas, artesanías en madera hasta plantas en macetas pintadas. La mujer destacó que el sistema de trabajo les permite ocuparse de sus hijos y de las tareas que le demanda la casa y al mismo tiempo, generar ingresos para la familia y para algún gusto personal.
Todas empezaron en talleres de Desarrollo Humano y después decidieron comercializar sus productos. Generalmente los venden en las ferias que organiza el Gobierno y les suele ir muy bien. Los llamadores son los pastelitos, las semitas caseras y las maicenitas, una vez tentados los clientes eligen alguna que otra cosa.
"Está complicado conseguir trabajo, entonces decidimos armar esta especie de cooperativa de trabajo. Todo el dinero para materiales salió de nuestro propio bolsillo”, remarcó Laura, quien sueña con participar en más ferias de venta.
Tejidos con el corazón
Escarpines con cinta bebé, mantas al crochet y hasta juguetes de niños. Todos productos tejidos a mano por Nancy Tapia, una mujer que comenzó a tejer hace años gracias a la enseñanza de su mamá. "Fui tomando esa pasión y hace pocos años comencé a vender lo que hago. Estamos acá, luchando para salir adelante”, dijo la mujer.
La ropa de bebé y las carpetas es lo que más vende, los ponchos y los pulloveres también salen seguido. Lo que más cuesta es comercializar bijouterie tejida porque según aseguró Nancy, las sanjuaninas no se animan.
Nancy contó que los precios que maneja son bajos respecto del intenso trabajo que significa crear algo. "Muchas veces la gente no valora que es un trabajo único, que demora mucho tiempo y que está hecho con el corazón”, señaló.
Cuando hay una feria Nancy le dedica más tiempo al tejido porque es una oportunidad de hacerse conocida. Para encargarle algo a Nancy, se pueden comunicar al 155865444.