Termina en baja la recolección de miel en San Juan, ya que es más conveniente brindar servicios de polinización en áreas semilleras.
Del total de colmenas que hay en la provincia, el 50 por ciento está destinada a la polinización en zonas donde se produce semilla de cebolla y zanahoria. Faltan para la producción de miel, polen, propóleos entre otros productos.
Los apicultores están a full terminando la cosecha de miel de marzo y abril (la primera se hace en diciembre), aunque con una baja que obedece a que es más rentable y seguro dedicarse a la polinización debido a las características geográficas y climáticas de la provincia. En San Juan hay unos 70 apicultores en actividad aunque los registrados suman 145, con una producción promedio de miel de 16 kilos por colmena y de unos 108.715 kilos por año. Sarmiento es por lejos el principal productor con casi el 15,7 por ciento del total, según datos del 2025 del RENAPA (Registro Nacional de Apicultores), y la Dirección de Desarrollo Agropecuario de la provincia.
Diego Fernández, apicultor con 28 años de experiencia, indica que “en mi caso, tengo colmenas ubicadas en Sarmiento, Médano de Oro, Albardón y San Martín. En diciembre, la cosecha representa alrededor de la mitad de la producción anual total y, debido a la floración característica de esa época, se obtiene una miel suave y de tonalidades claras. Este año no tuve cosecha en diciembre, ya que destiné gran parte de mis colmenas al servicio de polinización de semilla de cebolla, actividad que se desarrolla entre octubre y noviembre. Este trabajo implica la preparación, el traslado y el mantenimiento de las colmenas, lo que reduce la posibilidad de que acumulen suficiente miel como para ser cosechadas”.
Por otro lado, las colmenas que sí quedaron destinadas a la producción de miel (es decir, las que no fueron trasladadas para polinización) tampoco lograron reunir reservas suficientes, debido tanto a factores ambientales de la primavera como a cuestiones propias su estado.
Para Fernández, esta cosecha fue “muy pobre, con un promedio de apenas 4 kg de miel por colmena, cuando mi promedio histórico ha sido de entre 12 y 15 kg por colmena al año”.
diego fernandez
Diego Fernández en pleno trabajo apícola
La segunda, y actual, cosecha se caracteriza por las mieles oscuras provenientes del pájaro bobo, más que nada. Normalmente se da donde hay riego artificial porque este arbusto nace en los costados de los viñedos, y a juicio de Luis Tomas, responsable del Área Apícola de la provincia, no cree que haya mucha diferencia con el año pasado ya que suele ser pareja.
Para el Valle de Tulum el promedio es de 12 a 15 kilos promedio por año, aunque el año pasado fue muy bueno para el sector de polinización debido a que sigue creciendo el sector semillero sobre todo para cebollas y zanahoria. “Eso genera otro ingreso a los apicultores pero va en detrimento de la mieles claras porque coinciden ambos productos en el mismo momento y deben elegir que hacer, según el precio de la miel y los servicios de polinización”, agrega Tomas.
En tanto Manuel Ruiz, apicultor con unas 650 colmenas, comentó que “creo que ha sido una temporada un poco más pobre que la anteriores, a pesar de que hemos tenido un régimen de lluvias mayor a lo usual, pero no ha alcanzado para que sea que se vea reflejado en los kilos de miel. Esta cosecha está por debajo del promedio y muchos colegas me dicen lo mismo. Se suma que San Juan es el lugar donde más semilla hortícola se produce. Por eso muchos nos dedicamos más a la polinización que a la producción de miel”.
Esta actividad es un poco más sencilla, no deben trasladar las colmenas a lugares alejados buscando zonas de montes donde se puede elaborar más miel. “Acá lo más cercano es la zona sur, la Villa de Media Agua, 25 de Mayo, ya que para la zona este -Valle Fértil-, hablamos de más de 250 km y si vas a Jáchal son 170 aproximadamente. En definitiva terminas dedicándote un poco a la miel y mucho a la polinización”, dice Ruiz quien tiene un galpón en la zona de Chimbas y colmenas en Sarmiento y Angaco.
abejas
Perspectivas para este año
Debido al bajo volumen de producción, la perspectiva es vender la miel rápidamente de forma directa al consumidor, fraccionada en envases de 1 kg y de 500 g. “También se prevé comercializar parte de la producción a otros apicultores para su reventa en envases de 15 kg”, indica Diego Fernández quien comercializa su producto de manera directa y también en algunos negocios barriales.
Rentabilidad
Para tener una explotación apícola rentable un productor debería contar con unas 500 colmenas aunque muchos cuentan con 300 pero lo hacen part-time ya que deben dedicarse a otro trabajo.
¿Qué diferencia hay entre la miel de diciembre y la de marzo?
En San Juan, en la miel de diciembre generalmente predomina el algarrobo y el Chañar, aunque depende de la zona. En las afueras del Valle de Tulum son mieles claras y muy claras. La segunda cosecha que se hace en marzo y abril dan mieles más oscuras donde predomina, por ejemplo, el pájaro bobo que es un arbusto que da una miel de tonos intensos y más ácida. Eso sí es más fuerte y con mayor cantidad de minerales minerales. Algunas tienen notas a uvas porque este arbusto sale donde hay viñedos. Pueden dar la sensación de arrope.
Mirada oficial
Desde hace algo más de un año, el gobierno provincial, trabaja desde el Área Apicola para cambiar la matriz productiva e ir a productos que sean efectivamente más rentables como es la producción de polen, ya que San Juan tiene particularidades muy buenas para ésto y con muy buenos promedios. La otra es la producción de material vivo que es criar abejas reinas, y en cuanto a la miel en sí, pretende encontrar algún tipo de diferenciación y salir del circuito de las convencionales, como por ejemplo las orgánicas tan solicitadas en la actualidad. En este caso Valle Fértil cuenta con todas las herramientas y de hecho ya producen mieles agroecológicas.