El esfuerzo es enorme, pero tras horas de caminata durante la noche, los primeros jóvenes llegaron en uno de los momentos más helados a la cumbre de las Sierras Azules. Faltaba bastante para el inicio de la misa, pero los grupos comenzaron a congregarse, algunos armaron carpas, otros prendieron fogatas y se reunieron.
Es que la misa es la culminación de uno de los ritos más arraigados de la Pascua sanjuanina, donde asisten cientos de jóvenes, en grupos de amigos o con los de alguna agrupación religiosa. Allí, con una ceremonia en la que la misericordia fue el centro de homilía, los que asistieron renovaron el compromiso y la Fe.
A diferencia de otros años, en esta oportunidad la Misa estuvo no estuvo celebrada por Monseñor Alfonso Delgado, sino por el Padre Victor Hugo Gallardo.