La historia sigue

Corazón Valiente creció

Juan Brizuela hace 5 años recibió un trasplante de corazón tras vivir momentos dramáticos, conectado a uno artificial. Cómo vive hoy el niño sarmientino que conmovió a todo el país. Por Miriam Walter.
martes, 04 de agosto de 2015 · 10:47
Por Miriam Walter 

"¿Voy a llegar a ser grande”, le preguntaba Juancito Brizuela a su mamá, cuando tenía 11 años y llevaba meses conectado a un corazón artificial. Ahora,  este sarmientino que conmocionó a todo el país hasta que fue trasplantado en marzo de 2010 es un adolescente de 16 y está sano para contar su historia. 

Como hace 5 años, sus días transcurren en la humildad de Colonia Fiscal en Sarmiento, en la casa que le construyó el Gobierno en 2010, después de haberse criado bajo una carpa de lona y palos a la vera de la Ruta 40 junto a sus padres y sus tres hermanos más chicos. 

Trepado al techo, baja de un salto cuando su madre María lo llama. Cuenta que está "bien”. Con las manos negras de tierra se suma a la charla en la explanada de su casita donde, aunque haga frío, la familia pone una mesita y unas sillas para pasar las tardes en ese distrito a 50 kilómetros de la ciudad sanjuanina, donde lo más trascendente del día fue la visita de un precandidato a intendente repartiendo volantes. 

Se levanta el buzo y muestra dos agujeritos y una línea casi imperceptible que le recorre el pecho hasta la yugular. Debajo de la cicatriz, late un corazón que vino de un joven de La Plata y que le permitió salir del primer lugar de la emergencia nacional del INCUCAI y dejar atrás el padecimiento de una grave miocardiopatía dilatada que se le declaró a los 9 años y que lo tuvo 11 meses internado en el Hospital Garrahan luego de haber estado 7 meses en el Hospital Rawson. Casi un año antes del trasplante, Juancito estuvo conectado a un Berlin Heart, un corazón artificial que le pusieron cuando el suyo no dio más.

"Yo no me acuerdo de nada”, dice Juan. Y eso que su caso dio vuelta por todo el país. En la desesperación por la búsqueda de un donante su cara salió en la tapa de Crónica y otros diarios, y en varios canales de Buenos Aires, y cuando entró al quirófano y estuvo allí por 7 horas se montó una guardia periodística frente al Garrahan que quería llevar a todos los argentinos la historia del sanjuaninito, a quien empezaron a llamar "Corazón Valiente” en una movida de las redes sociales.

Aunque María Torres (47) y su esposo Miguel Brizuela (62) tienen además de Juan a Melisa (15), Eliseo (12) y Elio (13), se nota que la historia del hijo mayor marcó a la familia. En el pasillo de la casita se exhiben fotos del trance en Buenos Aires, donde toda la familia llegó a estar viviendo en un momento del tratamiento de Juan, en un departamento cerca del Obelisco que fue también de ayuda oficial. De a ratos allí jugaban a la pelota, pero no disfrutaban estar lejos del terruño sarmientino. En las imágenes sale Juan con el personal del Garrahan, Juan colgado de un aparato, Juan en su habitación del hospital con Riquelme, Insúa, Viatri y García, los jugadores de Boca que pasaron a saludarlo a un mes de ser trasplantado y le regalaron una camiseta firmada.  A los 5 meses del trasplante, en agosto de 2010, Corazón Valiente volvía a su San Juan tras superar con éxito el posoperatorio.

Ensimismado y tímido, Juan confiesa que le gustan los animales, mientras andan por allí un galgo, unos cachorros y un loro. "Yo quiero vivir de criar chanchos. Me gustan los animales, andar en caballo. La semana pasada vendí el caballo para poder hacerle el cumpleaños a mi papá”, cuenta. María, más atrás acota que "apenas vemos un caballo, si se puede, se compra de nuevo”. El padre añade que cuando se enfermó el niño vendió todas sus herramientas de un taller que tenía y que ahora se las arregla con changas, haciendo ataditos de leña o cañizos. En los veranos toda la familia vende melones y sandías al costado de la Ruta.

Todos los hermanos Brizuela van a la escuela pero después de las vacaciones Juan no volvió porque, según su mamá, no tiene zapatillas. Viven con la pensión que le dieron al chico y ella quiere la Asignación Universal por Hijo pero asegura que no se la dieron porque es chilena y recién ahora se ilusiona tras haberse nacionalizado y cuando le están haciendo el documento nuevo. "Acá me ayudaron con algunas cosas pero se me han roto los muebles y soy agradecida, pero necesitamos mucho más”, dice la mujer mientras se queja de dolores de espalda permanentes.

Cada 7 meses, Juan tiene que hacerse un control y ahora le toca un estudio completo para ver cómo sigue. Su recuperación fue muy rápida y asombró al cuerpo médico que lo operó, donde hay dos doctores sanjuaninos que tomaron el caso. "De 11 medicamentos que tomaba ahora solamente toma 3”, cuenta María. 

Al caer el sol por la Quebrada de la Flecha los Brizuela se meten a la casa, con poca expectativa de cena. Juan se ve mucho más delgado que en las fotos de hace un lustro, cuando los remedios lo hinchaban. Se mete al salón de paredes de cañas que hicieron para ampliar la vivienda y allí prende un fueguito, para sentarse junto a sus hermanos a hacer lo que más le gusta, que es jugar al chinchón y soñar con seguir haciéndose grande. 

Comentarios