Por Michel Zeghaib
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Fueron días colmados de festejos y emociones. El cantonismo estaba al frente de la provincia. Los sanjuaninos conmemoraban 112 años de independencia nacional, y la inauguración de dos monstruos de cemento que formarían parte esencial de la vida cotidiana local. Fueron tres días (entre el 09, 10 y 11 de junio) de actividades –deportivas y culturales– donde todo un pueblo se hizo presente sin escatimar en tiempo y despojados de las preocupaciones diarias.
Por un lado fue el estadio abierto. La obra se comenzó a realizar en el mes de junio de 1927 en una extensión de ocho hectáreas rodeadas de una verja de hierro de tres metros de altura donde funcionaría el campo de ejercicios. De las verjas hacia adentro, fue levantada la tribuna oficial, un edificio de 50 mts de largo y 20 mts de ancho. En la planta baja funcionaban las oficinas donde se atendía al público; además de un salón para bailes y reuniones, vestuarios, un bar-restorán, sanitarios y dos salas, una de primeros auxilios, y otra para masajes y baños fríos o calientes.
Un año después (junio de 1928) quedaba inaugurado un Stadium que costó un millón de pesos, dejando claro que se trataba de algo monumental.
La construcción de este “Stadium” estuvo sostenida en una idea filosófica: se quería emular el espíritu de la Grecia Clásica. Dan testimonio de esto la prensa gráfica de la época. Para quienes pensaron esta construcción, Grecia significaba la cuna del ideal físico. Lo que se intentó fue revivir el espíritu de aquella cultura tomada como modelo a imitar, de tal manera de que el deporte se viera unido a la ciencia y el arte. Más aún, se concebía (citando al filósofo griego Platón) que la educación del físico debía ir unida a la del alma.
Por otro lado estaba el hospital. La idea principal que impulsó la construcción del pabellón central (hoy ubicado sobre la Av. Rawson) fue la de aportarle comodidad a las personas que fuesen atendidas en él. El edificio, de cuatro pisos y un sótano, fue construido teniendo en cuenta normas antisísmicas. En la planta baja (tal cual pasa en la actualidad) funcionaban la Dirección y Administración; además de los consultorios externos en el que profesionales de diversas especialidades ofrecían sus servicios.
En el primer piso estaban las habitaciones particulares y la sala de reuniones del Consejo Directivo. En el segundo piso, los casos de enfermedades especiales. Los otros dos estaban destinados a médicos pensionistas que estaban realizando sus residencias.
El Rawson fue siempre un símbolo entrañable para los sanjuaninos. Por él pasaron centenares de miles de personas, con diversos tipos de enfermedades para ser atendidas. Sus paredes guardan mucha historia. Más aun, este edificio se levantaba como arquetipo de los tiempos modernos que corrían. La idea de la modernidad pegó fuerte en San Juan, y fue el motor que impulsó muchas de sus construcciones. De hecho, San Juan llegó a ser una de las provincias más modernas de la Argentina. Tanto el Stadium del Parque de Mayo, como el mítico Hospital Rawson, fueron ejemplos claro de esto.
De esta manera se vivieron aquellos días de celebraciones patrias. Fueron días que conmovieron la tranquilidad habitual de los sanjuaninos. En los años ’20, el ideario político se asentaba en la convicción de que la conmemoración de un día patrio cualquiera (en este caso el 09 de julio de 1816) debía estar unida a la idea de progreso. Entonces, recordar un acontecimiento histórico del pasado, no podía quedar sólo en hacer memoria, sino también en haber avanzado hacia el futuro.
El principal evento deportivo
Durante la semana del lunes 09 al viernes 13 de junio de 1928 se realizó en el Estadio Abierto el “Campeonato Olímpico Sanjuanino de Foot-ball”. Equipos como Huracán, Newll’s Old Boys, Chacarita Juniors, River Plate, Independiente Rivadavia; como también, Combinado “A” y Combinado “B” (ambos sanjuaninos), formaron parte de aquel memorable campeonato.
Huracán fue el que se adjudicó el triunfo final, ganándole 4 a 1 a Independiente Rivadavia de Mendoza, frente a una multitud de personas que sobrepasó el número de 8 mil. Se podían ver, tanto la tribuna oficial como la popular, colmada de gente, sin contar las que estaban de pie alrededor de toda la cancha.
Actividades culturales y deportivas
Además de los típicos desfiles de alumnos de diversas escuelas, se realizaron torneos de Rugby, de Ciclismo en el velódromo que estaba alrededor de la cancha de fútbol; además de match de motociclistas que se medían de a dos, lanzamiento de jabalia, bala, disco y martillo, basketbol y carrera de 200 mts llanos, entre otras.
