Los trabajadores de las estaciones de servicio están en alerta ante las propuestas de reducir el horario nocturno. Empresarios del rubro a nivel nacional expresaron que la franja horaria de madrugada no tiene márgenes suficiente de rentabilidad y, por lo tanto, evalúan alternativas para eficientizar costos.
Víctor Menéndez, secretario general del Sindicato Unión Obrera de Estaciones de Servicio (SUOES), dijo a Tiempo de San Juan que las estaciones de servicio están analizando tomar decisiones como cerrar después de la medianoche o dejar únicamente a un sereno en lugar del personal de despacho habitual.
En este sentido, remarcó que las compañías enfrentan una dificultad para implementar estos cierres, ya que tienen contratos firmados con las petroleras que las obligan a mantener la atención las 24 horas del día, los 365 días del año. “Esta problemática no es local, sino que las cámaras empresariales de todo el país se han manifestado sobre la realidad de lo que ocurre en los surtidores durante la noche”, expresó.
Esto preocupa al sector porque podría conllevar como consecuencia la reducción de personal en las distintas estaciones de servicio, lo que significaría un golpe duro para la actividad desde el punto de vista laboral. La Cámara de Expendedores de Combustible local aún no se ha pronunciado (pese a los llamados de este medio) sobre la propuesta nacional, pero desde el gremio se encuentran en alerta y con expectativas ante cualquier definición.
De acuerdo con el sitio Surtidores, desde el año 2000 el trasnoche dejó de ser una franja automática para muchas estaciones de servicio; sin embargo, en el último tiempo, con ventas marginales, costos fijos elevados y un contexto de inseguridad persistente, operadores de distintos puntos del país vuelven a pensar en ajustar su esquema operativo para sostener el servicio sin comprometer la rentabilidad.
Los testimonios relevados por el mencionado medio muestran un patrón claro: el turno nocturno se mantiene más por obligación de servicio que por conveniencia económica. El gerente general del Grupo Sorbona-Berría, Mariano Acosta, lo plantea con datos concretos: “Es mínima en facturación, volumen y rentabilidad; tiene que ver más con un servicio de 24 horas. Económicamente no es conveniente”. Según detalla, el turno noche representa menos del 5 por ciento del volumen mensual, lo que explica por qué la estrategia pasa por operar con dotaciones mínimas y evaluar alternativas que reduzcan costos.
Haciendo zoom en esta franja horaria, la socia gerente del Grupo Innovía, Betina Cuchereno, aporta un dato que permite detallar el análisis: “Entre el 50 y el 60 por ciento de las ventas del turno noche se concentran entre las 22 y las 00 horas”. Es decir, la mayor parte del movimiento ocurre antes de la medianoche, mientras que el resto de la madrugada pierde peso de forma marcada.
El artículo indica que ese dato está empujando una reconfiguración operativa cada vez más extendida: reforzar la capacidad de atención en el tramo de mayor demanda y reducir la estructura a partir de la medianoche. No se trata de cerrar, sino de redistribuir recursos con mayor precisión.