Hugo Vinzio Rosselot

“He inventado algunas especialidades en la cocina”

El escultor sanjuanino no abandona la creatividad cuando sale de su taller de arte y la lleva con él hasta la cocina, donde todos los días tiene a cargo el menú para su familia. “En un momento fue mi forma de vida”, cuenta el artista plástico.
jueves, 21 de junio de 2012 · 10:03

Se puede decir sin temor a la equivocación que la creatividad es elegida por muchos como una forma de vida y el escultor sanjuanino Hugo Vinzio Rosselot es un ejemplo de ello, tanto en su vida profesional como en la hogareña.
La pasión, el talento y la inventiva que se ven  en sus obras también son disfrutadas por los más cercanos en algo tan cotidiano como el almuerzo y las reuniones familiares y entre amigos.
“Yo me dedico a la cocina, lo hago todos los días y para los amigos, no será muy glamoroso pero me libera un poco, me relaja y es algo que disfruto mucho”, señala Vinzio Rosselot. Y tanto le gusta que en otra etapa de su vida lo convirtió en su profesión, cuando tenía su propio restaurant al que llamó “Sabroso como en casa” y que entre 1996 y el 2000 supo cosechar varios adeptos.
“No hacíamos nada convencional, eran comidas en muchos casos inventadas y que se servían en platos que yo mismo había hecho. Se convirtió en un clásico y tengo el honor de haber inventado algunas especialidades como el cerdo ahumado a la jarilla”, cuenta orgulloso el artista plástico.
Si bien se nutre de cuanto programa sobre cocina hay en TV y tiene muchos libros sobre el rubro, podría decirse que lo suyo es la cocina de autor, porque a cada receta le pone su impronta, aunque él dice que “no es más que la recuperación de sus vivencias infantiles”.
Con respecto al éxito o no de sus recetas, Hugo es modesto pero admite tener un grupo de seguidores de sus platos más tradicionales.
Crear con sus manos sigue siendo su esencia, en el taller o en la cocina, y es que la línea entre un espacio y otro es muy delgada. “La cocina también es un espacio de creación, tiene mucho de olor, de química, de elementos eróticos donde se puede jugar con la sensualidad. Tiene que ver con el momento, su relación con el vino, con la conversación con el otro, es un espacio de felicidad”, detalla el escultor.
No es extraño que alguien tan vinculado con el arte se deleite también con la cocina, el mismo Vinzio Rosselot cuenta que a artistas de la talla de Leonardo Da Vinci y Francis Bacon también les gustaba mucho el tema de la cocina y la creación culinaria. Y es que el arte no tiene límites y mantiene un fuerte vínculo con la comida desde un mandato casi filosófico, tal como lo ejemplifica este artista sanjuanino que también descolla en la cocina. “Más allá del mandato de comer para mantener la especie hay una realidad ineludible: el arte, con el estómago vacío no se puede disfrutar”. 

 

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