Rafting en el Río Jáchal: la imperdible experiencia que entrelaza adrenalina e increíbles paisajes
Es una actividad de una hora aproximada de duración que quedará para toda la vida. Leer esta nota solo será una foto de una película que merece la pena ser vivida en primera persona
Disfrutar del rafting en el río Jáchal es una de las mejores actividades que ofrece el verano en San Juan.
El Río Jáchal ofrece una de las aventuras más emocionantes de la región tanto en verano como durante el resto del calendario. Esta fuente natural de agua, que tiempo atrás supo refrescar el sentimiento de un tal Buenaventura Luna, se convierte en el escenario perfecto para combinar deporte, risas y postales naturales que parecen sacadas de una película.
El sol sanjuanino impacta sobre las formaciones rocosas, creando un contraste de ocres y ‘colorados’ que enmarcan el cauce de una manera ideal. En este rincón de la provincia, el silencio del desierto se rompe con el sonido del agua chocando contra las piedras y el inevitable grito –mitad entusiasmo mitad sorpresa- de quienes se atreven a desafiar sus corrientes. El rafting se ha consolidado como la actividad estrella de la zona, y no es para menos: la combinación de destreza física y conexión con la naturaleza lo convierte en un plan que sin lugar a dudas superar cualquier expectativa.
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La experiencia comienza mucho antes de tocar el agua. Al llegar a la base de La Morada Aventura –la empresa que permite vivir esta experiencia-, el visitante es recibido por un equipo que entiende que la calidez humana es tan importante como el conocimiento técnico. El servicio es calificado unánimemente como "10 puntos", destacándose por un acompañamiento constante que brinda confianza incluso a los más temerosos.
Antes de subir a los gomones, se dicta un mini curso de indicaciones de seguridad y coordinación. Aquí, los guías –cuyos años de experiencia superan tranquilamente las dos decenas- explican cómo remar en equipo, qué hacer ante un rápido pronunciado y cómo mantener la posición correcta. Esta etapa es fundamental para que el descenso sea no solo emocionante, sino totalmente seguro. Entre charlas técnicas y ajustes de chalecos y cascos, el ambiente se llena de una expectativa vibrante.
Una hora de pura intensidad
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La travesía completa tiene una duración aproximada de una hora, un tiempo que se siente como un suspiro debido a la intensidad de las emociones. El recorrido por el río Jáchal es dinámico y sorprendente: presenta zonas de aguas calmas, ideales para relajar los brazos y contemplar la inmensidad del paisaje, que de repente dan paso a rápidos que llenan el cuerpo de adrenalina.
Es en esos momentos donde la coordinación aprendida minutos antes se pone a prueba. El trabajo en equipo se vuelve esencial y las risas estallan cuando el agua fría –pero reamigable en días calurosos- salpica los rostros. Sin ánimo de caer en spoilers, hay momentos específicos durante el descenso que guardan una magia particular; rincones donde el río parece susurrar historias antiguas y el entorno se vuelve casi sagrado. La conexión es total. Indescriptible. Es una experiencia que, sin dudas, merece la pena vivir al menos una vez en la vida, ya sea compartiéndola con amigos, en pareja o con la familia.
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Uno de los grandes atractivos de esta actividad es el entorno. El río Jáchal zigzaguea a través de auténticas maravillas de la naturaleza. Las formaciones geológicas que flanquean el paso de los botes son registros vivos de millones de años de historia de nuestro planeta. Para los amantes de la fotografía, ir equipado con una cámara adecuada (tipo GoPro o fundas especiales para celulares) es una decisión acertada, ya que permite registrar momentos y rincones únicos que son imposibles de ver desde los caminos convencionales.
Al finalizar el recorrido, el escenario es siempre el mismo: rostros empapados, sonrisas de oreja a oreja y expresiones de asombro que confirman que la aventura cumplió su promesa con creces. Las sensaciones durarán un par de horas más, es el tiempo que se toman el cuerpo y la mente en digerir el momento inolvidable que se acaba de vivir.
Datos útiles para el aventurero
En el rafting por el río Jáchal pueden participar personas a partir de los 9 o 10 años, lo que lo convierte en un destino ideal para el turismo familiar. El servicio está disponible cualquier día del año, permitiendo disfrutar del río tanto con el calor del verano como con la luz cristalina del invierno sanjuanino.
Costo: $35.000 por persona.
Recomendación clave: Se aconseja reservar fecha y hora con antelación a través de Oeste Andino Viajes o La Morada Aventura para asegurar el cupo y evitar realizar el viaje hasta la zona en vano.