La Pampa del Leoncito, bajo la lupa: harán una prueba piloto para su control este finde largo
Buscan ordenar el uso turístico sin prohibiciones: habrá un nodo informativo y presencia estatal para concientizar sobre el cuidado del frágil ecosistema.
Tras su mal uso, harán una prueba piloto para cuidar la Pampa del Leoncito.
Ante la llegada de dos fines de semana largos y el aumento del flujo turístico en Barreal, en Calingasta, el Gobierno provincial pondrá en marcha una prueba piloto en la Pampa del Leoncito para regular su uso. La iniciativa apunta a concientizar a los visitantes y evitar nuevas intervenciones dañinas en un terreno que aún no logra recuperarse.
Lo que se implementará ser una experiencia piloto de control y concientización, en primera instancia, desde este sábado y hasta el martes. La medida, impulsada por el Ministerio de Turismo y Cultura, no busca restringir el acceso sino ordenar la circulación dentro de uno de los paisajes más emblemáticos de la provincia.
“El objetivo no es impedir su uso, sino regularlo. Queremos que todos puedan acceder a La Pampa y la puedan disfrutar”, explicó en diálogo con el medio Canal 13 San Juan, Gladys González, directora de Patrimonio Cultural. En ese sentido, remarcó que no se prohibirá el ingreso de vehículos, como se había planteado en algún momento. “No es la intención. Es imposible evitar que ingresen y, además, hay actividades como el carrovelismo que lo requieren”, señaló.
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La funcionaria detalló que la clave estará en el comportamiento de los visitantes. “Lo que se pide es que circulen paseando, disfrutando el paisaje, sin altas velocidades ni maniobras bruscas. El problema es el trompo, el derrape, eso es lo que deja marcas”, sostuvo. También aclaró que tanto motos como bicicletas pueden ingresar, siempre bajo las mismas condiciones de cuidado. Incluso, destacó que el lugar es ideal para actividades recreativas familiares, como observar el paisaje o las estrellas.
Como parte de esta prueba piloto, se instalará un nodo informativo —un gazebo— con personal de la Dirección de Patrimonio Cultural que brindará información sobre el valor del sitio, declarado Monumento Histórico, y las normas de uso. Además, habrá presencia policial en carácter preventivo. “No buscamos prohibir nada, sino acompañar y cuidar”, enfatizó González.
La decisión de avanzar con esta medida se da en un contexto de alta expectativa turística por los feriados del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia y Semana Santa, que anticipan una importante afluencia de visitantes en la zona.
La preocupación oficial radica en que los daños provocados meses atrás aún son visibles. “Con fotos satelitales se pueden observar marcas de varios años. Hay que cuidarlo para las futuras generaciones”, advirtió la funcionaria.
El último antecedente de daño
Las lluvias que transformaron a la Pampa del Leoncito en un inmenso espejo de agua en varias oportunidades esta temporada, habían despertado expectativas de una recuperación natural del terreno. Sin embargo, los relevamientos oficiales confirmaron que las huellas provocadas por el ingreso ilegal de cuatriciclos y areneros persisten.
“El proceso de recuperación es lento”, explicó González, quien detalló que las marcas más profundas siguen visibles pese a las mejoras generales del terreno. Desde el municipio de Calingasta coinciden en que, aunque la lluvia ayudó, será necesario más tiempo y la acción del viento para lograr una recuperación más completa.
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El episodio que desencadenó la situación ocurrió a principios de noviembre del año pasado, cuando un grupo ingresó ilegalmente con vehículos todo terreno y realizó maniobras que dañaron seriamente la superficie. El hecho derivó en una denuncia formal y en una investigación judicial en curso.
La fragilidad del ecosistema explica la magnitud del impacto: la Pampa del Leoncito es una planicie de sedimentos finos que se compactan naturalmente con el viento, por lo que cualquier intervención puede tardar años en desaparecer. Por su valor ambiental, paisajístico y cultural, el sitio está protegido por ley y es considerado un patrimonio clave de San Juan.