A sus 64 años, Silvia Maldonado no solo es la flamente Reina del Adulto Mayor de San Juan (electa este miércoles en el Estadio Aldo Cantoni), sino también una referente natural para quienes buscan una vejez feliz, activa y plena. Con la sabiduría que da la experiencia y la energía intacta de quien no se deja estar, Silvia comparte una fórmula sencilla pero poderosa para el bienestar en su etapa de la vida: ejercitar el cuerpo, estimular la mente y cultivar los vínculos sociales.
"Cuando uno es joven están primero los chicos, está primero la comida, está primero el trabajo, está primero la casa. Ahora, ya cuando estás jubilado, cuando ya sos adulto mayor, tenés que decir: 'Bueno, ahora voy a pensar en mí, me toca a mí'. Entonces yo les pido a todos los adultos mayores que no se dejen estar", comenta a Tiempo de San Juan la soberana que representó a Capital durante la elección.
En ese contexto, Silvia asegurá: "Yo creo que hay dos cosas que el adulto mayor no puede dejar de hacer. Por un lado, estimularse cognitivamente, ya sea con juegos, ya sea con un programa de televisión de preguntas y respuestas, o como sea. Pero ayudar al intelecto para que esa mente siga activa. Por otro, mantener activa la parte física. Hay que hacer gimnasia, aunque sea una caminata, o yoga, o bicicleta, o lo que sea, pero estar en movimiento por lo menos tres veces por semana".
Además, destaca el valor de lo social: “Cuando uno ya viene de vuelta en la vida, tiene más tiempo. Entonces, hay que juntarse con las amistades, no quedarse solitos en casa. Porque hay muchos adultos mayores que están solitos. Y eso lleva a la depresión. Salir con amigos, encontrarse con gente, conversar. Lo social te saca de la depresión. Y lo físico te lleva a lo social. Es un círculo positivo”. Silvia habla desde la experiencia: participa en grupos de gimnasia, yoga y otras actividades en su querida Villa América, el barrio donde vive desde hace más de 40 años.
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Silvia junto al grupo yoga de la Unión Vecinal Villa América.
Una vida dedicada a la música y al compromiso
Silvia Maldonado nació en la ciudad de San Juan y pasó su juventud en el departamento Capital. Estudió en el Instituto Superior de Música y más tarde fue designada profesora por el Ministerio de Educación. Su carrera como docente de música dejó huella: durante 25 años consecutivos dirigió el coro escolar que cada 15 de junio entonaba el Himno a Juan Jufré en la Plaza de Concepción para el Aniversario de la Fundación de San Juan.
“Para mí fue un orgullo. Los niños cantaban con respeto y alegría. Yo me tomé esa responsabilidad con mucha seriedad, porque era un honor cantarle al fundador de nuestra provincia”, recuerda. Los alumnos llegaban vestidos prolijamente, con canastitas decoradas de celeste y blanco, y repartían copias del himno a los asistentes. “Muchos lo leían por primera vez. Era un momento muy especial”, cuenta con emoción.
Además de su rol como docente, Silvia fue pianista de la Orquesta Melódica de la Municipalidad de la Capital durante los años ‘90. Junto a su esposo, Ángel Salvador Leotta —quien también era músico y falleció hace 11 años—, integraron una agrupación que tocaba en eventos oficiales y celebraciones particulares. “Extraño mucho esa época. Éramos un grupo de cinco músicos que amábamos lo que hacíamos”, rememora.
La sorpresa de ser reina… y el orgullo de representar a su gente
La idea de participar en el certamen de Adultos Mayores surgió casi de forma espontánea. Fueron sus compañeras del grupo de yoga quienes la eligieron para representar a Villa América. “Yo no me lo esperaba. Me dijeron: ‘tenés que ir vos’, y así fue. Me inscribí y todo se dio muy rápido. Fue una experiencia hermosa”, cuenta.
Silvia destaca con alegría el trato recibido por la organización y el cariño de la gente: “Nos atendieron con muchísimo respeto. Me sentí realmente querida. Es un mimo al alma”. También sus hijos, ambos profesionales, la apoyaron desde el primer momento. “Se sorprendieron al principio, pero ahora están felices. Siempre me dicen que lo tengo bien merecido”.
Hoy, con la corona simbólica y un mensaje claro, Silvia se convierte en una voz que inspira. “Llegar a esta edad no significa detenerse. Al contrario. Es el momento de pensar en uno mismo, de disfrutar, de cuidarse. La vida sigue, y hay que vivirla bien”.