Con emoción, esperanza y un profundo compromiso pastoral, el padre Rómulo Cámpora asumió su labor al frente de la parroquia Nuestra Señora de Luján, en Villa del Carril. La celebración marcó el inicio de una nueva etapa para la comunidad católica, atravesada por la fe, la unidad y el deseo de caminar juntos en el mensaje del Evangelio.
Antes del encuentro, el sacerdote expresó a Tiempo de San Juan, su alegría por reencontrarse con muchos seres queridos y por sentirse acompañado en este nuevo desafío. “Doy gracias a Dios por la tarea que me ha confiado y por la misión que tengo por delante con toda la comunidad”, manifestó.
Entre sus principales deseos, destacó la importancia de que la comunidad pueda acercarse cada vez más a Dios. En ese sentido, remarcó la necesidad de trabajar por la unidad, la paz y la alegría. “Queremos caminar juntos, con un espíritu de alegría y de paz, y poder llegar al corazón de quienes más lo necesitan”, señaló.
El proceso que derivó en su llegada a la parroquia se dio a través de una transición que demandó tiempo, diálogo y preparación. Según explicó, no se trató de una decisión inmediata, sino de un camino que implicó conocer la realidad de la comunidad, tomar contacto con las distintas instituciones del barrio y asumir con responsabilidad este nuevo desafío pastoral.
El protocolo previo a la ceremonia comenzó con la firma de la documentación correspondiente. Estuvieron presentes el monseñor Gustavo Larrazábal y las autoridades eclesiásticas. Luego de este paso formal, comenzó la misa.