Otra vez lanzaron una bomba molotov y prendieron fuego a una casilla policial en Santa Lucía
Es el segundo atentado. En 2024 también habían incendiado el puesto policial. El sábado último volvió a repetirse el ataque con otra bomba incendiaria en la casilla del barrio Retiro.
Desconocidos atentaron contra el puesto policial del barrio Retiro, en Santa Lucía. De madrugada y cuando había solamente una agente, lanzaron una bomba molotov contra la casilla de los uniformados y la prendieron fuego. No llegó a arder toda la estructura porque apagaron las llamas a tiempo. Ya en 2024 habían incendiado ese mismo destacamento.
El último ataque se registró minutos antes de las 2 de la mañana del sábado último contra la casilla móvil de la Policía de San Juan, situada en la intersección de las calles Luis Noussan y Sargento Méndez, en el barrio Retiro. Fuentes de la fuerza indicaron que la agente Marelli, la única que se hallaba en la casilla, no sufrió quemaduras ni otras heridas.
La agente no vio a los agresores. La versión fue que escuchó una explosión y luego vio una llamarada proveniente de la parte trasera de la casilla metálica. La misma policía avisó a sus compañeros que estaban de recorrida y al 911 para que fueran los Bomberos.
puesto
Los vecinos dijeron que el mismo sábado en la mañana pintaron y pusieron en condiciones al puesto policial.
Los propios uniformados buscaron agua y lograron apagar las llamas hasta que llegaron los bomberos del cuartel central, que sofocaron por completo el siniestro. De acuerdo con las primeras informaciones, el fuego se inició por un acto intencional. Arrojaron una bomba incendiaria, conocida como molotov, explicó un funcionario judicial.
La agente no vio a ninguno de los autores del ataque, pero la sospecha es que se trató de alguien del barrio Noroeste III. Los policías aseguraron que desde ese sector, ubicado del otro lado de la plaza del barrio Retiro, suelen arrojar piedras contra los uniformados.
Este último hecho recordó al sucedido el 24 de julio de 2024, cuando desconocidos incendiaron de forma intencional esa misma garita policial del barrio Retiro. También arrojaron bombas molotov, aunque en aquella ocasión destruyeron por completo el puesto móvil.