Cara a cara con el infierno: el crudo relato de un bombero sanjuanino que combate el fuego en Chubut
Víctor Cabrera, uno de los 11 enviados de San Juan, revela cómo es trabajar 14 horas diarias en el bosque, conviviendo con la desolación de los pobladores y el desafío táctico de un terreno que arde sin lluvia desde su llegada.
Varias provincias han enviado dotaciones de bomberos y recursos a Chubut para combatir el fuego (Foto: Infobae)
Peligro extremo del "fuego de copa" mezclado con el dolor de ver comunidades enteras perdiendo sus medios de vida ante el avance de un incendio que no da tregua es lo que viven en carne propia los rescatistas sanjuaninos que fueron a ayudar ante los incendios de Chubut.
En medio de una situación crítica que afecta al sur argentino, San Juan envió una comitiva especializada de 11 efectivos, integrada por personal de la Dirección D9 Bomberos de la Policía y el Servicio Penitenciario Provincial, para colaborar en las tareas de combate y contención del fuego. Este grupo se desplegó inicialmente por un periodo de diez días en las zonas chubutences más afectadas, específicamente en la localidad de Cholila, cerca del Parque Nacional Los Alerces y el cerro La Momia. Víctor Cabrera, uno de los bomberos sanjuaninos al frente de la misión, compartió los detalles de una batalla que no solo es física, sino profundamente emocional, en un entorno donde el clima se ha vuelto el principal enemigo.
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Cholila, sitiada por el fuego (Foto: Infobae)
Las jornadas de trabajo para los brigadistas son extenuantes, comenzando a las 6.30 de la mañana y extendiéndose hasta pasadas las 20.30 horas, alimentándose a base de viandas en medio del campo. Cabrera relató -en diálogo con Radio Sarmiento este martes- con crudeza uno de los momentos más peligrosos vividos el pasado domingo, cuando las ráfagas de viento transformaron el incendio en una trampa mortal.
Según explicó el bombero, "con la llegada del viento el día domingo, esa situación se agravó, el fuego se convirtió en un fuego de copa, que se le llama, que va solamente por la parte superficial de los árboles y eso es muy peligroso porque todos los que podemos estar debajo de los árboles trabajando nos podemos ver seriamente lastimados". Esta situación obligó a una evacuación urgente de los brigadistas que se encontraban realizando líneas de corte alrededor de viviendas.
Una de las curiosidades que resaltó Cabrera es la existencia de las llamadas "ecoviviendas", comunidades de familias que viven en medio del bosque, obteniendo agua de arroyos y energía de paneles solares, cuyas vidas dependen ahora del trabajo de los sanjuaninos. El bombero describió la desolación de ver a estos pobladores asustados, destacando que "el fuego indudablemente consume los bienes materiales que podemos tener, nos rompe nuestros proyectos, nuestros recuerdos; es una afectación bastante complicada la que produce un incendio en una familia". Además, mencionó lo pintoresco de estas construcciones rodeadas de vegetación, una belleza que hoy se ve amenazada por una sequía que lleva dos años acumulando material combustible en el suelo.
El equipamiento y la vestimenta también presentan particularidades para este terreno difícil, utilizando una camisa amarilla de material retardante, pantalones verdes con reflectivos y botas similares a zapatos de trabajo que les permiten saltar ríos o correr largas distancias. Cabrera detalló las maniobras tácticas que ejecutan, señalando que "el incendio forestal se puede atacar de manera directa e indirecta; cuando el clima lo permite, lo trabajamos a través de autobombas 4x4 que extienden aproximadamente 100 metros de mangueras por el interior del bosque y de ahí se va apagando el fuego frente a uno". En otras ocasiones, deben usar herramientas manuales como motosierras, machetes y azadas para crear callejones de control que corten el avance de las llamas.
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A pesar de las adversidades, como la falta total de lluvia desde su llegada y los vientos constantes que reinician los focos después de las 16 horas, el sentimiento de los efectivos sanjuaninos es de una entrega absoluta. Cabrera reflexionó sobre la vocación que los mantiene en pie lejos de sus hogares, afirmando que "sentimos un sentimiento de plenitud personal, de orgullo por la tarea que hacemos; es lo más humano que puede realizar una persona cuando es bombero porque somos convocados a los momentos de desesperación de otro ciudadano". Para los integrantes de la comitiva, poder ayudar a proteger los campos y los sueños de la comunidad chubutense es un motor que apaga el cansancio y el dolor de la distancia.
Solidaridad sanjuanina
Ante los incendios que afectan al sur de la Argentina, la provincia de San Juan envió una comitiva de 10 efectivos especializados para colaborar en las tareas de combate y contención del fuego. El despliegue se realiza por requerimiento de colaboración de las autoridades nacionales y tendrá una duración estimada de diez días.
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El operativo es coordinado por la Dirección de Protección Civil, con la participación de la Policía de San Juan, a través de la Dirección D9 Bomberos, y del Servicio Penitenciario Provincial, fortaleciendo el trabajo interinstitucional ante emergencias de gran magnitud.
La delegación está integrada por personal capacitado en combate de incendios forestales y tareas de emergencia, que aportará experiencia operativa y recursos humanos al dispositivo desplegado en la zona afectada. La misión se enmarca en los protocolos de cooperación y asistencia entre provincias.