Tras la muerte de Eduardo Quattropani y, en consecuencia, el sacudón que su partida representa para las estructuras de la justicia sanjuanina, en especial para la del Ministerio Público Fiscal, muchos se preguntan qué pasará con el funcionamiento del cuerpo que era comandado por el Fiscal General, que seguía sus órdenes al pie de la letra. Es que 'Jimmy' estaba encima de todo y de todos.
"Gente joven y con ganas de trabajar", así describía Quattropani a los fiscales coordinadores que él mismo había designado para estar al frente de las unidades fiscales, quienes consultaban -sin excepción- las decisiones más importantes con él y que, al cabo de su fallecimiento, quedaron encabezados formal y provisoriamente por Daniel Galvani, el fiscal de Cámara elegido por sorteo para subrogarlo.
Mientras tanto, se iniciará un histórico proceso en busca del sucesor. Por determinación de la Constitución Provincial, suscripta la legislación en el artículo 206, las vacantes de funcionarios judiciales deben ser cubiertas dentro de los noventa días de producidas. Es por ello que, una vez comunicada la vacancia por la Corte de Justicia (art. 2017), se llamará a concurso y será el Consejo de la Magistratura quien defina la terna de candidatos para que, finalmente, sea la Cámara de Diputados la que elija al nuevo Fiscal General.
Ahora bien, con la dinámica que llevaba el Ministerio Público y el unipersonalismo que imponía el "Jefe", como solían llamarlo los suyos en tono jocoso, en los pasillos de Tribunales pesa la duda sobre por quién ocupará ese rol hasta que un heredero se siente en su sillón. De hecho, en las últimas semanas y con su salud agravada, por lo bajo había quienes cuestionaban si era realmente Quattropani el que daba las directivas desde su teléfono pues, aún estando internado, todo pasaba por él.
Es por eso que, sin su presencia en la vida activa de las UFIs, se advierte una acefalía total dado el peso que significaba su figura. Y, en ese escenario de "desprotección" de los fiscales, parecerían quedar inconclusas algunas de las pulseadas que tenía con la Corte de Justicia, como por ejemplo el funcionamiento de Flagrancia y los horarios que ofrecía en el servicio de justicia, como así también el manejo de las pruebas científicas y el rol de la Oficina Judicial.
Quattropani había cuestionado -una y otra vez- los tiempos que se tomaba la justicia exprés y sus agentes para realizar las audiencias. Pretendía que se trabajase en doble turno, mañana y tarde, y no en una franja más acotada como sucedía. Para su entender, esta mecánica no sólo entorpecía la actividad del Ministerio Público, sino que la hacía ver una justicia diferente y distante a la que se ejecutaba en Tribunales y sus alrededores.
El jefe de los fiscales, también, mantenía una disputa con la Corte por la conducción del Laboratorio Forense. Sus intenciones eran que quedara bajo su órbita para aceitar las investigaciones. No obstante, la máxima autoridad judicial rechazó sus pretensiones y la respuesta de 'Jimmy' fue de acusar al tribunal de “atrasar el reloj de la historia”.
En otras de sus luchas, cuestionó la tarea de la Oficina Judicial con la elección de magistrados en las diversas causas, ya que dejó entrever sospechas de irregularidades en la designación de tribunales en diversas causas. Advirtió las supuestas falencias cometidas por repartición que depende de la Secretaría Administrativa de la Corte de Justicia y solicitó la intervención del máximo órgano de Justicia, que inició una investigación interna.
En cuanto a la tarea diaria, se estima que habrá fiscales que echarán de menos su guía, mientras que otros que se mostrarán aliviados de no recibir un tirón de orejas frente a alguna falta. Su bajada de línea era la de un servicio 24/7, con funcionarios activos y dispuestos a difundir los hechos en los que el Sistema Acusatorio intervenía y, si alguna vez sucedía que no atendían las consultas, ni bien tomaba conocimiento de ello, quien había ignorado el llamado de pronto se convertía en el más interesado en regresarlo.
Este lunes 21 de julio, a las 4:40 de la madrugada, falleció Eduardo Quattropani y la justicia sanjuanina se vistió de luto. La muerte se produjo después de que permaneciera más de 100 días internado, por lo que la noticia, aunque el final ya se veía venir, resultó una sorpresa para muchos por el peso de su nombre y el poder que encarnaba.