En medio de la escalada institucional en Chimbas tras el veto total al presupuesto 2026, el presidente del Concejo Deliberante, Ariel Rivero, salió a explicar y defender las modificaciones que aprobó el cuerpo legislativo y que la intendenta Daniela Rodríguez consideró inconstitucionales. En diálogo con Pelado Streaming, Rivero aseguró que la jefa comunal “interpretó mal” el alcance de los cambios y negó la existencia de un supuesto “municipio paralelo”.
Rivero confirmó que el Concejo recibió ayer los fundamentos del veto y que los ediles permanecen “en análisis” del documento, sin una resolución tomada. Este jueves volvieron a reunirse los siete concejales que votaron el presupuesto -entre ellos representantes del oficialismo, La Libertad Avanza y Cambia San Juan- para evaluar los pasos a seguir.
Uno de los puntos más controvertidos es el incremento de la partida destinada al Poder Legislativo, que pasó del 4% al 11,7% del total del presupuesto. Rivero explicó que aún no definieron si sostendrán ese porcentaje, pero defendió la necesidad de ampliar recursos para atender demandas sociales que, según dijo, hoy desbordan al Ejecutivo. “Las necesidades de la gente han cambiado. El concejal es el primer eslabón y no teníamos estructura para dar respuestas”, justificó.
La intendenta había acusado al Concejo de montar áreas paralelas -como dirección de eventos, de compras o de participación ciudadana- y crear 11 cargos políticos adicionales. Rivero lo negó y sostuvo que “dos de esos cargos fueron pedidos por el propio Ejecutivo”. Sobre el resto, argumentó que se trata de espacios necesarios para organizar actos institucionales y asistir a clubes, uniones vecinales y vecinos que llegan con pedidos urgentes.
También rechazó que el presupuesto modificado haya comprometido salarios, bonos o servicios municipales, tal como sugirió Rodríguez. “No tocamos partidas sensibles. Sueldos, aguinaldos, paritarias y asistencia social están garantizados. Si querés, te paso toda la documentación. Dato mata relato”, expresó.
Rivero atribuyó la tensión a “falta de diálogo” y deslizó que la intendenta no leyó en detalle los cambios. Dijo que la demanda social supera la capacidad del Ejecutivo y por eso muchas situaciones llegan directamente a los concejales. Sin embargo, descartó una ruptura política. “Seguimos siendo parte del mismo proyecto. El diálogo es el camino”, aseguró.
Pese a su postura conciliadora, reconoció que el conflicto institucional es serio y deberá resolverse. “Siempre hay diferencias, pero esto se va a acomodar. Lo importante es que el funcionamiento del municipio está garantizado”, afirmó.