A 82 años, así reflejaban los diarios el terremoto que marcó un antes y un después en San Juan
Crónicas, titulares y avisos comerciales reconstruyen cómo los medios reflejaron el antes y el después del terremoto de 1944, la tragedia que marcó para siempre la historia de la provincia.
El 15 de enero no es una fecha más en el calendario sanjuanino. Cada año vuelve con el peso de la memoria, con el eco de una ciudad que a las 20.49 de 1944 quedó reducida a escombros. A partir de notas periodísticas publicadas por Tiempo de San Juan cuando se cumplieron 80 años del terremoto, hoy, al recordarse 82 años del desastre más devastador de la historia argentina, los diarios de entonces vuelven a cobrar protagonismo como testigos directos del antes y el después de aquella noche que lo cambió todo.
“Amenazan derrumbarse en San Juan muchas casas”, advertía el título. La imagen que acompañaba la crónica mostraba una vivienda del centro, sobre calle Mendoza entre General Paz y 9 de Julio, con paredes rajadas, sostenidas por puntales improvisados. El texto alertaba sobre el “grave peligro para la vida de los transeúntes y de los moradores”, y señalaba que no se trataba de un caso aislado, sino de una postal repetida en distintos puntos de la ciudad.
Tras el terremoto -de magnitud 7,4 e intensidad IX, que dejó al menos 10 mil muertos- esa nota llamó la atención de los grandes diarios del país. Medios de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe la citaron como una advertencia ignorada, una voz que intentó prevenir lo inevitable.
Pero el rol de la comunicación no terminó ahí. En medio del caos, cuando la ciudad quedó a oscuras y el silencio parecía absoluto, surgieron héroes anónimos que, desde el periodismo y los servicios esenciales, lograron tender puentes en medio del horror.
En la central de la Compañía Argentina de Teléfonos, Omar Torres, Ramón Salinas y Alfredo Poroli decidieron quedarse en sus puestos cuando el temblor sacudió todo. Aunque la mayoría de las líneas se cortaron, una conexión hacia Mendoza seguía funcionando. Gracias a eso, San Juan pudo emitir el primer pedido de auxilio al resto del país. A la luz de una vela, caminando entre escombros y atravesando una ciudad en penumbras, los telefonistas llevaron y trajeron mensajes, noticias y súplicas.
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Salinas y sus compañeros en la central telefónica desde la cual informaron la tragedia ocurrida a San Juan a personas que se encontraban fuera de la provincia.
“Frecuentemente me interceptaban personas que pedían comunicación para avisar muertes, para decir que estaban vivos o para preguntar si llegarían auxilios”, relató Salinas meses después en una entrevista publicada por Tribuna.
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En paralelo, una decisión clave evitó una tragedia aún mayor. Fernando Jorge Angelini, empleado de la Compañía de Electricidad de Los Andes, cortó el suministro eléctrico apenas pasó el sismo, evitando incendios y cortocircuitos. Esa acción dejó sin aire a las radios locales, pero la respuesta fue inmediata: periodistas y técnicos trasladaron equipos a la Plaza 25 de Mayo, convertida en el centro de operaciones informativas. Desde allí, José L. Rocha, técnico de Radio Colón, logró restablecer las transmisiones y conectar a San Juan con el país.
Las radios informaron, nombraron víctimas, anunciaron sobrevivientes y mantuvieron unidos a familiares separados por la tragedia. Los diarios nacionales reflejaron el horror en sus portadas:
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“San Juan, destruida”, tituló Crítica; “San Juan en ruinas”, dijo La Razón; “Ruinas y luto en San Juan”, publicó La Libertad. Esos títulos fueron, también, el llamado solidario que movilizó a todo el país.
La ayuda llegó en trenes, en autos particulares, en camiones cargados de medicamentos, víveres y abrigo. Mendoza abrió las puertas de su Hospital Central, Córdoba fue la segunda en enviar auxilio, y luego se sumaron otras provincias. Días después arribó el presidente de facto, general Ramírez, mientras una colecta nacional reunía millones de pesos para la reconstrucción.
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Los avisos comerciales, en medio de la reconstrucción
Cuando la emergencia empezó a ceder, los diarios volvieron a salir. Acción reapareció el 1 de marzo; Tribuna, a fines de ese mes. En sus páginas no solo había noticias, sino también avisos comerciales. En un San Juan sin televisión ni redes sociales, esos anuncios eran señales de vida.
“Fue la primera casa en San Juan que abrió sus puertas al público después del sismo”, decía un aviso de Casa Lara, histórica firma ubicada en Tucumán y Entre Ríos.