Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan
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Canal 13 San Juan
Los problemas de Sergio Massa en provincia de Buenos Aires tienen punto de contacto con los del Frente Somos San Juan. Ser tercera fuerza en las primarias, lejos de la pelea por el primero y segundo lugar, los deja peligrosamente en situación de perder respaldo en la general, si sus electores optan por el denominado “voto útil”. Es decir, si deciden jugar en la bipolaridad que plantea la grieta. En esa hipótesis, el comicio terminará reducido a un ring con lugar para dos contrincantes. Y el resto, a la platea.
A partir del diagnóstico, el ibarrismo tomó algunas decisiones para la campaña que se retoma este domingo 17 de septiembre. Sutiles diferencias empezarán a verse, con mensajes más propositivos y menos enfocados al combate contra Cambiemos. Será una cuestión de gradualidad. Habrá críticas hacia el modelo nacional, pero también empezarán a tomar distancia de la gestión de Sergio Uñac. Y siempre con la mirada puesta en los temas que afectan al ciudadano común, más que en las denuncias judiciales muchas veces instaladas desde el aparato mediático porteño.
Por otra parte, seguirán referenciados en Massa, pero sin esperar ningún desembarco del tigrense, hoy desvelado por meterse en el contrapunto de Cristina Fernández de Kirchner y María Eugenia Vidal. El candidato a senador Mauricio Ibarra no guarda mayor expectativa de que llegue tampoco otro referente de los equipos del tigrense. En la misma sintonía se expresó el candidato a diputado nacional Carlos Munisaga.
Tal vez porque comparte bloque en el Congreso, la diputada nacional y candidata a senadora Florencia Peñaloza se mostró más interesada en el efecto positivo que podría tener la presencia del líder de 1País en la provincia. “La gente lo pide”, sostuvo la legisladora oriunda del Sindicato de Camioneros.
Con una diferencia irremontable respecto de las dos primeras fuerzas -el Frente Todos arañó el 50 por ciento y el Frente Cambiemos superó el 30 por ciento- la consigna del Frente Somos San Juan será retener los 6,5 puntos. Puede resultar una obviedad para algunos. O una meta poco ambiciosa para otros. Pero la decisión es consolidar el 22 de octubre la chapa de tercer espacio y exhibir con orgullo ese resultado. Ser la alternativa después de la grieta.
Porque pese al discreto nivel de acompañamiento en las urnas, el Frente Somos San Juan se despegó del lote de las otras fuerzas que quedaron todas por debajo de la línea de los 3 puntos. Esto les permitiría, según el contexto, proyectarse hacia 2019 como un espacio diferente a los que hoy lideran Sergio Uñac, por un lado, y la dupla Roberto Basualdo-Eduardo Cáceres, por el otro.
Más sencillamente definió los objetivos un dirigente de primera línea dentro del ibarrismo: “Que sienta el sanjuanino que nos ha votado y que nos va a votar, que no está tirando el voto”.
La contienda electoral –pretenden- también debería servir para incrementar los niveles de imagen positiva de los candidatos en consideración, su instalación y conocimiento. Es una inversión a largo plazo. “Es la estrategia de post-elección también. No somos un espacio que viene a desaparecer sino a consolidarse”, agregó la fuente.
El mensaje empieza a despuntar. A la gente saldrán a decirle “que no tiene sentido votar con bronca”, “que hay que construir hacia adelante” y “que no hay que ser tan oficialista ni tan opositor”, anticipó otro referente del espacio.
“La campaña de la primaria por ahí estuvo concentrada en diferenciarse de Cambiemos y creo que la de ahora es una campaña en la que también tenemos que valorizar el aporte que le podamos hacer a San Juan, diferenciándonos de Uñac”, explicó el mismo vocero.
Será más que nunca una campaña muy provincializada, enfocada en los problemas de San Juan. En este marco se inscribió el apoyo explícito que dio Ibarra a Uñac hace un par de semanas, tras la cumbre de gobernadores en la Casa de Buenos Aires por la defensa de los fondos federales. Fue un acto reflejo, inmediato. Su diputado en la Legislatura, Munisaga, acompañó la declaración en la sesión del pasado jueves 14 de septiembre.
Sin embargo el apoyo fue acompañado de una crítica velada. A los ojos del ibarrismo, bajar el tema a la Legislatura con la intención de poner a los diputados de Cambiemos entre la espada y la pared, entre los intereses de la provincia o la empatía con la gobernadora María Eugenia Vidal, tuvo el efecto nocivo.
“Polarizar le hace mal al gobierno y le hace bien a Cambiemos”, analizó un alto dirigente. En apariencia, la frase parece hasta un buen consejo para los estrategas del uñaquismo. Pero las cosas no son tan simples. Subyace a su sentencia otro fundamento. Se agita el fantasma que –con razón- preocupa a la tercera fuerza. Aquel del voto útil. La idea instalada de que hay una pulseada entre dos y el resto, como dijo Margarita Stolbizer, “ya ganó”. Ese es el reto a vencer.
