Presunta vejación a un preso: sospecharon que tenía un objeto extraño en sus partes íntimas y lo lesionaron
El caso es investigado en la UFI ANIVI. La familia del interno denunció que, al menos, un penitenciario le introdujo los dedos. Por protección, dispusieron sacar al reo del Servicio Penitenciario Provincial.
La Justicia deberá investigar la veracidad de la denuncia.
Una sospecha o una falsa conjetura dentro del penal de Chimbas desató un escándalo con derivaciones en la Justicia por un presunto caso de vejación contra un interno. Hay denuncia. La familia del reo aseguró que, bajo el pretexto de que éste traía un objeto extraño dentro de su cuerpo, le introdujeron los dedos en la zona anal y le provocaron lesiones.
El caso generó preocupación en Tribunales, sobre todo porque después se constató que el reo no tenía nada. El fiscal Francisco Nicolía, de la UFI Delitos Especiales, abrió una investigación preliminar para determinar qué pasó con este interno, cuyas iniciales son L.A., que se encontraba alojado en el pabellón 14 del Sector I del Servicio Penitenciario Provincial y que gozaba de los beneficios de salidas transitorias. Por su seguridad y para evitar posibles represalias, el Juzgado de Ejecución dispuso que cumpla su detención bajo la modalidad de prisión domiciliaria.
Podría existir un delito de trato vejatorio y en la mira quedó todo el personal penitenciario que estuvo de guardia en el puesto de ingreso a la unidad la noche del 19 de febrero último. Fuentes oficiales señalaron que esa noche el reo regresó del permiso diario para ir a trabajar y, como lo indica el protocolo, en la entrada al penal fue sometido a la requisa obligatoria por parte de los guardiacárceles.
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La versión es que el interno también pasó por el escáner y allí observaron una mancha en la región anal. Eso encendió la alarma, ante la sospecha de que traía un objeto extraño en su cuerpo o que intentaba introducir droga u otro elemento. Una fuente del caso señaló que en el penal dijeron que se dio intervención al personal médico, que lo examinó en la zona anal. Pero como no le encontraron nada y la sospecha persistía, decidieron llevarlo a la guardia del Hospital Marcial Quiroga para cerciorarse. Sin embargo, los estudios médicos descartaron la presencia de algún elemento en ese sector del cuerpo. Es decir, no tenía nada.
Según el relato dado por los penitenciarios, no hubo nada irregular en el procedimiento y se cumplió con todo el protocolo. Ahora bien, los familiares del interno aseguró que el muchacho sufrió un verdadero tormento. En la denuncia, señalaron que padeció lesiones como consecuencia de la introducción de los dedos en sus partes íntimas. Por otra parte, afirmaron que no actuó ningún médico ni enfermero y que el agresor fue un penitenciario, indicaron fuentes judiciales. También agregaron que la presunta víctima fue sometida a ese vejamen y trato humillante en presencia de otros guardiacárceles.
Aquella noche se dio intervención a la Comisaría 30ª de Chimbas, pero no hubo actuaciones judiciales a raíz del informe de los penitenciarios, que señalaba que había sido una falsa alarma. El escándalo se generó en los días siguientes, cuando se conoció la denuncia de la familia del preso.
Por ahora se habla de un posible caso de trato vejatorio y eso es lo que estaría investigando el personal de la UFI Delitos Especiales. No se habla de abuso porque en este tipo de agresiones no necesariamente media una intención sexual. Fuentes judiciales aseguraron que el informe de un médico legista corroboró la existencia de lesiones en la zona anal, aunque falta determinar cómo se produjeron y si los penitenciarios tienen responsabilidad en el hecho.