Un conflicto vecinal que se arrastraba desde hacía tiempo por una deuda vinculada a un préstamo familiar derivó en una violenta agresión contra un remisero, con golpes, amenazas con un arma blanca y daños materiales. El hecho ocurrió el domingo por la mañana en el departamento Rawson y tuvo como protagonista a Carlos Adrián Olmos, quien terminó detenido y luego accedió a la suspensión de juicio a prueba.
Según la investigación judicial, el trasfondo del enfrentamiento fue un préstamo crediticio que la madre de Olmos habría gestionado para ayudar económicamente a la esposa de la víctima, de apellido Flores. De acuerdo a lo expuesto en la causa, la mujer dejó de pagar las últimas cuotas y esa situación habría generado roces cada vez más intensos entre ambas familias, que viven en veredas enfrentadas.
El episodio se inició alrededor de las 10, cuando Olmos llamó por teléfono a Flores para encontrarse. El remisero le indicó que se encontraba en la intersección de Mendoza y Calvento, frente al local Café América, hasta donde llegó el acusado en motocicleta. Allí comenzaron a discutir por las cuotas impagas y la situación escaló rápidamente a la violencia: Olmos increpó y golpeó a Flores, provocándole lesiones. La escena fue presenciada por varios testigos y uno de ellos incluso aportó un registro videograbado, señalando que el agresor buscaba de manera constante la confrontación.
Tras ese primer altercado, la víctima logró retirarse a bordo del Toyota Etios que utilizaba como remis. Sin embargo, al llegar a calle Sívori al 475 fue nuevamente interceptado por Olmos, quien —según la acusación fiscal— lo amenazó de muerte con un cuchillo y volvió a golpearlo. En medio del forcejeo, lo sacó del vehículo, lo arrastró por el suelo, le rompió la remera y además pateó el guardabarros trasero derecho del auto, descolgándolo al romper las trabas de sujeción.
Una vecina alertó a la esposa del remisero, María Salinas, quien dio aviso al 911. Minutos después intervino personal policial de la Comisaría 6ª, que aprehendió a Olmos en el marco del Procedimiento Especial de Flagrancia, con intervención del ayudante fiscal Mariano Teja, en comunicación con el fiscal Micheltorena.
Finalmente, la causa por lesiones leves, amenazas agravadas por el uso de arma blanca y daño simple culminó con un acuerdo de suspensión de juicio a prueba por el plazo de un año. Entre las condiciones impuestas, Olmos deberá mantener prohibición de acercamiento y contacto con la víctima, realizar un taller sobre violencia, cumplir 30 horas de trabajo comunitario no remunerado en un plazo de cuatro meses en la Municipalidad de Rawson y efectuar una reparación simbólica de $400.000 en diez cuotas a la institución Guerreros por la Vida.