El director del Servicio Penitenciario de San Juan, Carlos Suárez, confirmó el inicio de un ambicioso plan tecnológico para terminar de una vez por todas con el uso de telefonía móvil no autorizada dentro del Penal de Chimbas. Esta medida, que se alinea con directivas nacionales para prevenir delitos como las extorsiones telefónicas, contempla la puesta en marcha de pruebas piloto con inhibidores de señal durante el primer semestre de este año.
A diferencia de experiencias pasadas, la tecnología actual permite una intervención mejorada sobre el espectro radioeléctrico, garantizando que el bloqueo se limite estrictamente al predio carcelario sin perjudicar la conectividad de los barrios cercanos. Suárez informó este martes en Radio Sarmiento que el proceso está en etapa de evaluación técnica para determinar qué equipos son los más adecuados según las necesidades específicas de la infraestructura local.
Respecto a la precisión de esta tecnología, el funcionario destacó que hoy es posible identificar sectores específicos dentro de la unidad penitenciaria para aplicar el bloqueo de señal de manera diferenciada. Según detalló Suárez, la intención es empezar a trabajar sobre esta propuesta en conjunto con la Secretaría de Seguridad para aplicar métodos de prueba que no generen inconvenientes a la zona.
Al respecto, el funcionario señaló que hoy específicamente como ha avanzado la tecnología, no generaría inconveniente a las zonas aledañas, sino que identificarían en sí el sector o el pabellón en su defecto que se quiera bloquear para poder impedir algún movimiento por parte de alguna persona privada de libertad con algún teléfono que quiera utilizar para hacer cualquier tipo de maniobras que vaya en contra de la seguridad del servicio.
La implementación de estos dispositivos no será uniforme en todo el predio desde un inicio, sino que se buscará la ubicación estratégica de equipos fijos o móviles fuera de los pabellones. El personal técnico del área de informática del Penal trabajará junto a los proveedores para definir el alcance exacto de la inhibición en cada área seleccionada. Suárez puntualizó que se busca determinar en ciertos lugares la ubicación de ese dispositivo que puede ser móvil o fijo y de esa manera ver los resultados a través de cuánto es la capacidad de bloqueo, si se quiere hacer de una sola ala, si se quiere hacer a dos celdas o si se quiere hacer al pabellón o a todo el sector. Este nivel de control permitiría mantener la operatividad administrativa del Penal mientras se anula la señal en los sectores de alojamiento.
Un teléfono fijo
Como contrapartida necesaria al bloqueo de los celulares, el plan de gestión incluye la creación de una nueva red de telefonía fija moderna y estrictamente controlada para que los internos mantengan el vínculo familiar de forma segura. Este sistema busca reemplazar definitivamente los celulares corporativos que se utilizan actualmente por una infraestructura que permita el registro total de las comunicaciones. Suárez detalló que el objetivo es que en este marco se trabaje con un proyecto para implementar una red telefónica interna moderna y que permita que la persona privada de libertad tenga su teléfono dentro del ingreso al pabellón. Además, aclaró que el objetivo principal es garantizar la comunicación segura, controlada, registrada, evitando cualquier tipo de uso indebido, llamadas no autorizadas o situaciones de extorsión.
El funcionamiento de esta red telefónica estará bajo la supervisión directa del personal de seguridad a cargo de cada pabellón, quienes administrarán los turnos y horarios de uso para los internos. La propuesta contempla que los teléfonos fijos se instalen en los ingresos de los sectores de alojamiento, permitiendo un control mucho más intensivo que el actual. Suárez destacó que esta modernización tecnológica es un paso fundamental para avanzar en la implementación de los inhibidores de señales de celular, fortaleciendo la seguridad y el control total en las comunicaciones dentro del sistema penitenciario. El registro de las llamadas permitirá asegurar que todos los internos tengan acceso al beneficio de comunicación de manera organizada y equitativa.