La dueña de una distribuidora de Chimbas denunció a uno de sus empleados por estafarla en los últimos meses y de quedarse con 10.000.000 de pesos de las ventas diarias del negocio. La mujer lo denunció en la Policía después de que el joven incumpliera la promesa de devolverle el dinero.
Esto es lo que denunció la comerciante de apellido Ureña, dueña de la Distribuidora Necochea, quien decidió llevar a la Justicia a su ahora exempleado por un presunto fraude. El joven es de apellido Irazuelo, tiene 23 años y trabajó durante un año en el negocio situado sobre calle Necochea, en Chimbas. Luego de estallado el escándalo, el muchacho renunció y se comprometió a restituir el dinero a principios de este mes, pero no logró reunir la suma y ahora enfrenta problemas judiciales, señalaron fuentes judiciales.
La presentación se realizó en la Comisaría 17ª de Chimbas y se dio intervención a la UFI Delitos Informáticos y Estafas. Lo que aseguró la comerciante es que, a fines de diciembre, empezó a notar una diferencia entre la mercadería que salía y el dinero en efectivo que ingresaba por las ventas, explicó una fuente del caso. Concretamente, los números no cerraban.
La comerciante sospechó que algún empleado se quedaba con el dinero. Fue así que comenzaron a revisar la labor de los trabajadores a través de las imágenes de las cámaras de seguridad y descubrieron que ese joven, supuestamente, se guardaba la plata en efectivo que cobraba, de acuerdo con la denuncia.
También habría señalado que el perjuicio económico durante estos últimos meses alcanzó los 10.000.000 de pesos y por esa cifra es por la que ahora lo denunció. Todo se dirimirá en la Justicia.