Un episodio grave, con muchísimas dudas, está siendo investigado en la UFI Delitos Especiales. Todo inició con lo que relató un policía: minutos antes de las 6 de la mañana de este lunes, mientras estaba comprando en un kiosco ubicado en la esquina de Mendoza y calle 10, en Pocito, advirtió que se le acercaba un ciclista haciendo zigzag, perdiendo mucha sangre del cuello y balbuceando. Este hombre se cayó y solo llegó a decirle al efectivo: “Por favor, ayuda, vengo de la Siete” (esto último, refiriéndose a calle 7). Desde ahí no habló más y allí comenzó el misterio.
Cuando el policía se acercó, lo vio con un corte profundo a la altura del cuello. Ante la falta de testimonios y la poca información aportada por la víctima, los brigadistas de la UFI Delitos Especiales, al mando del fiscal Sebastián Gómez, empezaron a investigar a fondo qué pasó.
Desde el Ministerio Público Fiscal expresaron que nadie vio nada raro y, ante la falta de testimonios, se revisaron las cámaras de seguridad de calle Mendoza (trayecto desde calle 7 hasta la 10) para ver si había algo irregular. Lo único que se observa -en una franja de entre 30 y 40 minutos- es a este hombre, de 50 años, a bordo de su bicicleta.
El fiscal Gómez no descarta ninguna hipótesis. Ordenó un allanamiento en la casa de este hombre para despejar dudas y no se encontraron signos de violencia ni sangre, lo que debilita la posibilidad de que haya ocurrido algún ataque.
En ese mismo sentido, las autoridades hablaron con sus familiares, quienes contaron que esta persona vive sola y que atravesaba un estado depresivo por problemas económicos. Ante esta declaración, la Justicia no descarta que se haya autolesionado.
Con respecto a la herida en el cuello, lo único que pudo saber la Fiscalía es que era profunda y con una gran pérdida de sangre. Ante la consulta de este medio para saber si el médico legista lo había revisado para confirmar qué tipo de lesión tenía, el fiscal expresó que el legista no lo vio porque el damnificado tuvo que ser operado de urgencia: había llegado al Hospital Rawson en código rojo. Actualmente se encuentra estable, pero inconsciente, por lo que no pueden revisarlo hasta que los médicos lo autoricen. De igual manera, se iba a estudiar la historia clínica.
Otra de las hipótesis que se analizan es si había sido víctima de un robo. Desde la Justicia informaron que este hombre tenía consigo el celular y su billetera. Además, su cuerpo no presentaba otras lesiones, solo la del cuello.