Pese a los antecedentes, liberaron al hombre de Pocito que agarró a cintarazos y mechonazos a sus dos hijastros
El sujeto fue imputado este viernes junto a la mujer -la mamá de los niños- por el delito de lesiones leves. El mayor de los chicos contó que ambos los agredieron con un cinto, a golpes y mechonazos.
La pareja detenida fue llevada este viernes a Tribunales.
No lo negaron, pero tampoco admitieron los maltratos. Así fue el paso por Tribunales de la pareja de Pocito detenida por las supuestas agresiones a cintarazos, golpes y mechonazos contra dos niños. El fiscal del caso les imputó el delito de lesiones leves y, pese a mencionar los antecedentes del hombre —que es padrastro de los chicos—, el juez resolvió otorgarle la libertad a ambos, en razón de que entendió que el Ministerio Público no fundamentó que existiera un riesgo procesal en relación con una posible fuga o entorpecimiento de la investigación.
Matías Carlos Farías y Florencia Bustos fueron detenidos el jueves último a partir de la denuncia del padre —expareja de la mujer— de los chicos. Es que el mayor de los nenes, de 11 años, escapó de la casa de su padrastro y su mamá y llegó hasta el domicilio de una de sus abuelas, a quien le contó que el lunes último a la tarde había sido duramente castigado por ambos.
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La abogada María Filomena Noriega, la defensora. Al lado, al fiscal Leonardo Arancibia.
Esto fue lo que relató el fiscal Leonardo Arancibia, de la UFI CAVIG, en la audiencia realizada este viernes ante el juez de garantías Alberto Caballero y la abogada defensora María Filomena Noriega. El representante del Ministerio Público Fiscal expuso además que, de acuerdo con la denuncia, el nene relató que Farías y su mamá le pegaron con un cinto, le tiraron del cabello y le dieron cachetazos. También lo dejaron sin comer y, para hacerlo sentir peor, su madre le dijo: “Te dejó acá porque no te quiere”. Agregó que su hermano menor, de 8 años, sufrió la misma golpiza.
El fiscal señaló que las lesiones fueron acreditadas por los dos médicos que examinaron a los niños y que certificaron que ambos presentaban hematomas producto de los cintarazos. Por otro lado, citó el testimonio de una vecina de Bustos que se contactó con el papá biológico de los chicos para contarle que los niños estaban muy asustados y que un día no habían comido.
En otra parte de su exposición, el fiscal Arancibia mencionó que el papá de los chicos ya había denunciado a su expareja por amenazas y que Matías Carlos Farías contaba con antecedentes: una condena de 6 años y 6 meses de prisión por una causa de droga en la Justicia Federal y otra condena de 6 meses de prisión efectiva por una causa en el CAVIG por lesiones y amenazas. Por todo esto pidió la prisión preventiva para Farías y que sea enviado al penal de Chimbas, mientras que para la mujer solicitó la prisión domiciliaria.
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En el caso interviene el juez de garantías Alberto Caballero.
En respuesta, la abogada María Filomena Noriega aseguró que la mujer fue sobreseída por aquella causa en el CAVIG y que no tenía antecedentes, dado que había arribado a una solución alternativa. Con respecto a Farías, expresó que este ya había cumplido esas condenas y que tenía arraigo, un trabajo relativamente estable y cuatro hijos a los cuales mantiene; de modo que no había peligro de fuga ni elementos para sospechar que pudiera interferir con la causa. Por ese motivo la pareció "exagerado" que quede preso y pidió medidas de coerción menos gravosas para ambos.
La pareja también hizo su descargo, pero a medias. Tanto Farías como la mujer relataron cómo viven y el sacrificio que hacen para trabajar y mantener a los niños. No negaron ni admitieron que agredieron a los chicos; por el contrario, buscaron cargar las culpas en el padre de los menores, al presentarlo como una persona conflictiva que no pasa la cuota alimentaria.
El juez Caballero escuchó a todas las partes e hizo lugar a la apertura de la investigación penal preparatoria por el plazo de seis meses: a Farías por el delito de lesiones leves, dos hechos, y a Bustos por lesiones agravadas por el vínculo, también dos hechos.
El magistrado rechazó la prisión preventiva en ambos casos. Valoró la imputación que pesaba contra la pareja, pero además remarcó que “no veo que se acrediten los riesgos procesales sobre el peligro de fuga por parte del imputado o que vaya a entorpecer la investigación”. En definitiva, resolvió otorgarles la libertad a los dos y les prohibió acercarse a los chicos y al denunciante. A la vez, Farías deberá presentarse cada 10 días en la Comisaría 7ª. También les aclaró que, si no cumplen, volverán a ser detenidos. Según se supo, uno de los niños volvió con su padre y el otro vive actualmente con su abuela.