Un hombre identificado como Emanuel Antonio Hidalgo Aguilera fue condenado a cinco meses de prisión efectiva luego de ser hallado culpable del delito de violación de domicilio, en el marco de un juicio abreviado.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITELos vecinos dieron el aviso, la Policía lo encontró escondido dentro de la vivienda y la Justicia no le tuvo paciencia: ya tenía antecedentes y ahora deberá cumplir prisión efectiva.
Un hombre identificado como Emanuel Antonio Hidalgo Aguilera fue condenado a cinco meses de prisión efectiva luego de ser hallado culpable del delito de violación de domicilio, en el marco de un juicio abreviado.
El caso estuvo a cargo de la fiscal Dra. Virginia Branca. La pena surgió de la unificación de condenas: una sentencia previa de cuatro meses (tres de prisión efectiva y uno condicional) y una nueva pena de un mes, lo que totalizó cinco meses de cumplimiento efectivo. Además, se le imputó reincidencia y se ordenó la prisión preventiva.
El hecho que derivó en la condena ocurrió el 12 de enero, cuando la policía realizaba recorridas preventivas por la jurisdicción. En ese contexto, fueron comisionados por el operador del sistema Halcón hasta la intersección de calles Neuquén y Luis Beltrán, en Chimbas, donde se había advertido el ingreso sospechoso de dos hombres a un domicilio.
Al arribar al lugar, los efectivos fueron alertados por vecinos de la zona, quienes indicaron haber visto a dos masculinos cruzar el portón de la vivienda. Aportaron además datos clave sobre su vestimenta: uno llevaba una remera celeste y el otro un chaleco refractario. Ante esa situación, se solicitó colaboración y llegaron al sitio móviles policiales de apoyo.
Los uniformados ingresaron a la propiedad y constataron que desde el exterior se observaba una luz encendida, la cual fue apagada en el momento del ingreso. Tras un rastrillaje por el sector sur del domicilio, donde el cierre perimetral era precario, lograron aprehender a uno de los sospechosos, que se encontraba oculto en un rincón de una mesada utilizada como parrillero.
El detenido tenía en su poder una mochila roja y negra que contenía diversas prendas de vestir, entre ellas un chaleco refractario, pantalones, remeras y un monedero. La aprehensión se realizó en condiciones de escasa visibilidad, debido a la falta de iluminación artificial, y el sujeto fue trasladado a la vía pública para resguardar su integridad.
Posteriormente, los policías lograron comunicarse telefónicamente con el propietario de la vivienda, cuyo número figuraba en un cartel en el portón. El dueño se hizo presente en el lugar y tomó conocimiento de lo ocurrido.
Tras dar aviso a la base acusatoria, por directivas del ayudante fiscal Dr. Jorge Salinas, intervino la Dra. María José Puebla, quien mantuvo comunicación con el fiscal de Flagrancia, Dr. Adrián Riveros. Finalmente, se dispuso el inicio del procedimiento especial de flagrancia, que derivó en la condena efectiva dictada en las últimas horas.
