Sin forzar puertas ni dejar rastros visibles, uno o más delincuentes ingresaron a la casa de un policía retirado de Albardón y se apoderaron de su pistola y municiones. El exintegrante de la fuerza provincial descubrió el faltante tras regresar de vacaciones y lo llamativo es que no encontró desorden ni aberturas violentadas.
El damnificado es un cabo primero retirado de la Policía de San Juan, Orlando Calderón, según indicaron fuentes policiales. El hecho fue advertido este último fin de semana, aunque se presume que el robo se produjo semanas atrás.
De acuerdo con lo que declaró en la Comisaría 18va, donde radicó la denuncia, se ausentó de su domicilio entre el 16 y el 25 de febrero. En ese momento no advirtió la falta del arma calibre 380, marca Bersa Thunder. Recién este fin de semana, al buscarla, constató que ya no estaba en su poder.
Además de la pistola, los delincuentes se llevaron el cargador y municiones. Lo que más inquieta a los investigadores es que no se registraron signos de violencia ni revuelvo en la vivienda. Una de las hipótesis es que quien cometió el hurto habría tenido acceso a una copia de la llave de la puerta de ingreso.
Ahora, la preocupación radica en que el arma pueda estar circulando en el mercado ilegal o en manos de delincuentes. La causa es investigada por la UFI Delitos contra la Propiedad.