Una familia catamarqueña fue víctima de un estafador sanjuanino luego de que le quisieran vender su vehículo pero nunca le entregara el dinero. Los estafadores se trajeron el auto Fiat Uno a la provincia, al vehículo lo hallaron en un domicilio de Iglesia, lo radiaron y lo dejaron en el depósito de la Comisaría 22ª.
Según comentó la querella de la familia, a cargo de Filomena Noriega, todo comenzó antes del comienzo del confinamiento en Argentina, allá por el mes de febrero. Los estafadores, pertenecientes a la comunidad gitana según dijeron en la Fuerza, viajaron hasta la ciudad de Recreo, en Catamarca, con la idea de "comprar y vender autos".
Encontraron a una familia que tenía intenciones de vender su auto Fiat Uno y comprarse una camioneta ya que estaban con varios emprendimientos y necesitaban de una movilidad de mayor porte. Los estafadores les dijeron que les prestaran el auto por unos días porque ya tenían unos compradores y que en unos días llegaba la camioneta Peugeot Partner que ellos buscaban para entregársela.
El utilitario nunca llegó. Ante esto, la familia damnificada fue hasta el hotel donde se hospedaban los gitanos sanjuaninos y descubrieron que ya no estaban allí y que habían sido víctimas de una estafa. Se trajeron el Fiat Uno hacia San Juan. Llegaron a Iglesia y se lo vendieron a un hombre de Rodeo.
La familia radicó la denuncia en Catamarca y personal policial de la localidad de Recreo comenzó con la investigación. Llegaron a la conclusión de que el auto se encontraba en Rodeo, Iglesia. Hablaron con los efectivos de la Comisaría 22ª, quienes comenzaron a buscar el vehículo.
Lo hallaron en un domicilio de Rodeo. Sin embargo, descubrieron que quien lo tenía no era uno de los estafadores, sino que se trataba de una persona que había comprado el auto -a los gitanos- de buena fe. La causa la trasladaron a la sección de Defraudaciones y Estafas.
Policías de esa división investigaron el caso y hallaron que la camioneta Partner y los gitanos estaban en Chimbas. En plena pandemia, los vieron circulando por Avenida Benavidez y Callejón Ullum, en Rivadavia, los detuvieron, radiaron el vehículo y detuvieron a los estafadores.
El caso luego siguió en la Segunda Circunscripción Judicial, a cargo del juez Javier Alonso. El auto Fiat Uno quedó en el depósito de la Comisaría 22ª. Tras verificar que ese rodado era propiedad de una familia catamarqueña, la Justicia de aquella provincia le envió un exhorto al juez Alonso para que le hiciera entrega del auto a esa familia que había sido defendida por Noriega. De todas formas, el caso sigue en investigación para saber la participación de cada uno de los detenidos.