Un contador, un gestor de autos y otros cuatro sanjuaninos cayeron presos en una serie de allanamientos realizados por la Gendarmería y la Policía Federal, sospechados de conformar una banda que cometió estafas millonarias con negocios por medio de un banco digital. Los acusan puntualmente de embaucar a una cadena de supermercados de Corrientes, pero existe la presunción de que perpetraron maniobras similares a personas de otras provincias. Sería inminente el traslado de todos ellos a la provincia mesopotámica.
Los procedimientos se hicieron entre el martes y miércoles último en el Gran San Juan. En las sorpresivas redadas, en las que participaron incluso federales de Buenos Aires, apresaron a Sergio David Varela, Lucas Marcelo Giménez, Javier Montaña, David Esteban González, Rosa del Carmen Sánchez y Andrés Emilio González, revelaron fuentes judiciales.
Sus detenciones fueron solicitadas por el fiscal Gustavo Roubineau, a cargo de la Fiscalía de Instrucción Nº 6 de la provincia de Corrientes por una causa iniciada en marzo último a raíz de una estafa por 1.500.000 pesos en perjuicio de la empresa Supermax S.A., que tiene supermercados en Corrientes y Chaco.
La maniobra
La denuncia la realizó Diego Vargas, un empleado de Supermax, quien en ese mes hizo trato con un supuesto tucumano que decía llamarse Agustín Molina Frías y que aseguraba trabajar para gran distribuidora. El negocio consistía en que la firma correntina le compraba tres cargamentos de azúcar por un valor de 2.593.000 pesos a esa otra empresa, todo por medio de la aplicación móvil de gestión financiera Ualá y a través del banco digital Brubank, señalaron fuentes de la investigación. Así, Vargas transfirió 1.500.000 pesos –como primer pago- al tal Molina Frías que tenía cuenta en Brubank. Supuestamente, después no tuvo novedades de él y tampoco de la mercadería, que nunca recibió.

A partir de la denuncia en la Fiscalía de Instrucción Nº 6 de Corrientes, se dio intervención a la División Investigaciones de Delitos Tecnológicos de la Policía Federal y empezaron a averiguar datos sobre la cuenta, su titular y que destino tuvieron las transacciones. Tras meses de investigaciones y pedidos de informes a las compañías de internet, a la firma Ualá y Brubank, descubrieron que el tal Agustín Molina Frías era tucumano, pero que utilizaron su identidad para cometer la maniobra, y que el usuario de la transacción electrónica se conectó desde un hotel sanjuanino de calle 9 de Julio, en Capital. Esa persona sería Sergio David VARELA, quien estuvo en ese hospedaje entre el 17 y 19 de marzo, aseguraron fuentes judiciales. En esos días se hizo el negocio con la firma Supermax y el sospechoso después transfirió el dinero recibido a otras 5 personas, también sanjuaninas.
El rastreo
La larga investigación de la Policía Federal permitió localizar el domicilio del principal sospechoso, Sergio Varela, también establecieron los nombres y las casas de sus supuestos cómplices o nexos. En esa lista aparecieron Lucas Marcelo Giménez, Claudio Javier Montaña, David Esteban González, Rosa del Carmen Sánchez y Andrés Emilio González, revelaron fuentes judiciales. No trascendieron detalles de cuál es la vinculación entre ellos o qué papel le achacan a cada uno, pero de la investigación surge que todos habrían recibido dinero producto de la maniobra delictiva, reveló un investigador.
Este martes último empezaron los allanamientos. Varela fue detenido en su casa en Rawson. A Giménez, que es contador, lo apresaron en Santa Lucía; lo mismo que a Montaña. Los dos González –no serían parientes-, uno de los cuales es gestor de autos, cayeron en Rawson. Y la única mujer, Sánchez, fue detenida en Rivadavia.
Trascendió que tres de los imputados ya fueron llevados a indagatorias al Juzgado Federal, pero se abstuvieron de declarar. También se supo que los abogados Marcelo Sandez, Omar Quiroga y Maximiliano Páez Delgado se constituyeron como defensores de los sospechosos. Los letrados tendrían que viajar a Corrientes y a Buenos Aires, dado que es inminente que trasladen a los detenidos a la primera de las provincias mencionadas. Además, no sólo los estarían investigando por la presunta estafa contra la empresa correntina. De la investigación surge la presunción de que se cometieron maniobras similares en otras provincias.