El tribunal de la Sala III de la Cámara Penal condenó a Claudio Gil, por el salvaje crimen de Jorge Espínola, de 85 años, quien fue asesinado a puñaladas en su casa del barrio Camus.
El tribunal encabezado por el juez Maximiliano Blejman dictaminó que el homicida cumpla prisión perpetua por "homicidio doblemente agravado por alevosía y odio a la orientación sexual de la víctima y hurto".
Es la primera vez que se aplica la figura del agravante "por el odio a la orientación sexual de la víctima".
Con ésta condena Gil suma la segunda consecutiva, ya que la anterior fue por el crimen del chef Carlos Echegaray cuando recibió "prisión perpetua por homicidio agravado, por alevosía en conexidad con otras causas y por el delito de robo". Además es la tercera de su historial ya que en 1999 lo condenaron en La Rioja también por matar a otro hombre.