Para poner en marcha la futura mina de cobre Los Azules, la minera avanza con un esquema que combinará el aporte de accionistas y futuros socios estratégicos con millonarios préstamos internacionales, en una ingeniería financiera que buscará reunir alrededor de 4.000 millones de dólares para construir la mina en Calingasta.
Michael Meding, el vicepresidente de la minera McEwen Copper y gerente general del Proyecto de cobre ubicado en Calingasta, detalló a Tiempo de San Juan la hoja de ruta financiera que se ha diseñado para construir una de las minas más ambiciosas de la provincia.
“Para proyectos de esta envergadura en la Argentina, una distribución del 40% con contribución de capital y 60% de deuda es algo razonable”, dijo Meding, al explicar la estrategia financiera elegida para conseguir esos 4.000 millones.
El aporte de socios y accionistas
En la parte vinculada al capital privado, la empresa calcula recaudar unos 1.600 millones de dólares mediante aportes de socios actuales y futuros accionistas interesados en participar del proyecto.
Actualmente, entre los accionistas de McEwen Copper se encuentran Stellantis, con el 18,2%, y Nuton, la firma tecnológica de Rio Tinto, que posee el 17,2%. En el sector minero crecen las versiones sobre una posible ampliación de la participación de Nuton en Los Azules.
Pero además, la minera mantiene conversaciones con otros grupos interesados en ingresar al proyecto. Aunque no hay confirmaciones oficiales, en el mercado tampoco descartan contactos con BHP.
Al reiterar lo que dijo en una reciente presentación a los accionistas, Meding aseguró que la compañía mentiene "conversaciones activas con varios potenciales socios estratégicos. Nuestra preferencia es incorporar un socio minero senior, junto con una contraparte industrial o comercializadora para alinear el offtake, y completar la estructura con otros participantes de equity. Estas conversaciones están avanzando”.
La otra pata: la deuda
Para cubrir el resto de la inversión —unos 2.400 millones de dólares— la empresa deberá recurrir al financiamiento vía deuda. Y, según el empresario alemán, ya existen entidades interesadas en participar.
Una parte podría llegar de organismos internacionales de desarrollo, como la Corporación Financiera Internacional (IFC), integrante del Banco Mundial, con quien Los Azules ya firmó un convenio para avanzar en estándares ambientales, sociales y de gobernanza en Los Azules. Ese acuerdo además habilita a la IFC a actuar como potencial financista principal del proyecto.
También aparecen en carpeta organismos como la CAF, el Banco Interamericano de Desarrollo, el DFC de Estados Unidos o el banco alemán KfW.
A eso se suman los bancos de desarrollo de exportación, entidades que suelen respaldar industrias de sus países de origen y que podrían intervenir en la compra de equipamiento minero de gran porte. “Vamos a tener que comprar cosas afuera de Argentina que no se fabrican aquí” dijo Meding, y mencionó los camiones fuera de ruta, las palas de porte, una planta de ácido, una planta de extracción por solventes, la planta de electro-obtención y la de trituración; además del sistema de apilamiento.
Meding explicó que parte de esa compras internacionales podría llegar acompañada del financiamiento asociado, en alianza con los bancos de desarrollo de exportación; algo que ya ocurrió en el desarrollo de Barrick con la mina Veladero en San Juan.
“No se habían visto otros proyectos grandes financiados de esa manera en Argentina”, señaló el ejecutivo que hace años también trabajó en la minera canadiense. Como contraste, recordó que Pascua Lama fue financiado directamente a nivel corporativo por Barrick.
También mencionó como ejemplo reciente el proyecto Salar del Rincón, que Rio Tinto desarrolla en Salta.
El ultimo hito financiero
Durante la última semana, McEwen Copper anunció la designación de Société Générale como asesor financiero exclusivo para estructurar el financiamiento de deuda del proyecto.
La prestigiosa entidad francesa tendrá la tarea de organizar la ingeniería financiera necesaria para conseguir los aproximadamente 2.400 millones de dólares en préstamos que requiere Los Azules.
“Personalmente he tenido reuniones con aproximadamente 20 organizaciones de financiamiento y desarrollo internacional en todo el mundo, me he encontrado con gente en Canadá, en Estados Unidos, en Japón, en Suecia, en Finlandia, en Alemania, en Francia. Más allá de que ya tuvimos varias ofertas de financiamiento en forma no vinculante, ahora el próximo paso es dar esto a los expertos financieros”, explicó el CEO respecto al acuerdo reciente.
La firma de este acuerdo es una señal concreta de aceleración del proyecto rumbo a la etapa de construcción y posterior producción de la mina de cobre.
“Tener un organismo como Société Générale, con su experiencia, sus contactos y procedimientos nos va a acompañar en el financiamiento que es necesario para que el proyecto se realice”, dijo el ejecutivo.
Este avance llega después de hitos clave para Los Azules: la aprobación del RIGI, la publicación del estudio de factibilidad que certifica la viabilidad técnica y económica del proyecto y el acuerdo de colaboración con el IFC, del banco Mundial.
Lo que viene
Meding destacó que, mientras Société Générale trabajará como asesor financiero, el acuerdo con la IFC también continuará avanzando simultáneamente, ya sea como potencial prestamista o coordinador financiero.
La expectativa de la minera es que ambas instituciones ayuden además a atraer bancos comerciales internacionales (distintos a los bancos de desarrollo de exportación), como Citigroup, Santander o Deutsche Bank, entre otros que en el mundo trabajan activamente con el sector minero.
El objetivo de Los Azules es alcanzar la Decisión Final de Inversión hacia fines de 2026, con el inicio de la construcción a principios de 2027, y avanzar entre 2028 y 2029 con las obras de mayor magnitud como la construcción del camino, línea eléctrica y campamento. La meta final es comenzar la producción de cátodos de cobre en 2030.