"La felicito por el trabajo que está haciendo", dijo con muchas dificultades en el habla un hombre visiblemente alcoholizado.
Mientras esperaba para soplar la pipeta, el sujeto chocó a otro vehículo. Sin cédula verde, licencia de conducir ni seguro, el hombre ensayó una insólita defensa: "No maté a nadie, no es grave". Lógico: el control de alcoholemia dio positivo.
El operativo se realizó en la esquina de Calchaquí y Craviotto, en el partido de Quilmes.
Los niveles máximos permitidos de alcoholemia en la provincia de Buenos Aires son 0,5 mg/l para conductores de vehículos particulares, 0,2 mg/l para conductores de motos y 0,0 mg/l para conductores de camiones y ómnibus.
(Fuente: Minuto Uno)