Tres veces fue la madre con la menor a la guardia médica. Recién en la última consulta descubrieron que la menor había sido picada por una araña y las dolencias que manifestaba eran por el veneno. El lamentable desenlace que terminó con la vida de la menor fue en Lincoln, partido de Buenos Aires.
La primera consulta fue en horas de la madrugada. Según publica Perfil, la madre llegó con la beba hasta al Área de Pediatría del hospital local. Al no presentar signos aparentes de alguna picadura se le indicó un analgésico, según indicó el secretario de Salud del municipio, Jorge González.
La segunda consulta fue horas más tarde, cuando la beba presentaba dolor en el tórax y tenía su rostro inflamado. Ante una rápida inspección, no se encontró ninguna picadura que llevara a interpretar que los síntomas eran por envenenamiento, por lo que le dieron un antialérgico y solicitaron una serie de estudios de laboratorios, para encontrar la causa de las molestias.
La última consulta fue en horas de la mañana del domingo 16 de octubre. Sobre las 10 de la mañana los médicos ya contaban con los resultados de laboratorio, pero ya era demasiado tarde, la menor presentaba signos comprometedores con su salud y un hematoma compatible con la picadura de una araña. Intervino el Centro Provincial de Referencia en Toxicología, quien planteó la posibilidad de que la menor padeciera “loxoscelismo”, envenenamiento provocado por la picadura de la araña del rincón, por lo que se le aplicó el antídoto correspondiente.
Fueron pasando las horas, la salud de la menor no mejoró y perdió la vida la noche del domingo, mientras se encontraba en el Hospital de Junín.
Lamentablemente los profesionales luego explicaron que la picadura de este tipo de arañas suele pasar desapercibida y los síntomas comienzan a aparecer luego de las 24 horas de producida la picadura. Su veneno tiene una acción dermonecrótica y hemolítica.
En el mejor de los casos, se produce una costra necrótica que deja una úlcera de lenta cicatrización. Sin embargo, los cuadros cutáneo-viscerales son graves y causan un alto nivel de mortalidad.