Irán lanzó una advertencia directa a Israel en medio de la creciente tensión en Medio Oriente y aseguró que podría atacar embajadas israelíes en distintos países si el Ejército israelí concreta un bombardeo contra su representación diplomática en el Líbano.
La amenaza fue formulada por el portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abolfazl Shekarchi, quien sostuvo que, de producirse un ataque contra la misión iraní en territorio libanés, Teherán considerará a las sedes diplomáticas israelíes como “objetivos legítimos”. Según indicó, hasta ahora su país actuó con “moderación” por respeto al derecho internacional, pero advirtió que no dudará en responder si se cruza esa línea.
El mensaje se enmarca en una escalada regional que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos, con episodios recientes de ataques cruzados y tensiones que también alcanzan al Líbano, donde actúa el grupo chiita Hezbolá, aliado de Teherán.
En ese contexto, la advertencia generó inquietud en distintos países que albergan representaciones diplomáticas israelíes, entre ellos Argentina, que arrastra antecedentes trágicos vinculados al conflicto de Medio Oriente. En 1992, un atentado destruyó la Embajada de Israel en Buenos Aires y, dos años más tarde, otro ataque terrorista golpeó la sede de la AMIA, con un saldo de 85 muertos.
Desde el entorno iraní buscaron bajar el tono respecto del país sudamericano. El ex agregado cultural de la embajada iraní en Buenos Aires, Mohsen Rabbani —acusado por la Justicia argentina de ser uno de los presuntos responsables intelectuales del atentado contra la AMIA en 1994— afirmó que Argentina no sería un objetivo.
“Es incorrecto decir que Argentina, que está fuera de esta área, sea objetivo de algo”, sostuvo en declaraciones a un canal de streaming. Rabbani incluso aseguró que “los argentinos son amigos” y que Irán mantiene una relación de respeto con la población del país.
Pese a esas declaraciones, la historia reciente y la actual volatilidad del escenario internacional mantienen la atención puesta en la evolución del conflicto y en las medidas de seguridad que puedan adoptarse en torno a las sedes diplomáticas en territorio argentino.