Por lo general la tarifa de taxis y remises en San Juan se revisa cada seis meses, pero muchas veces se tiene en cuenta la situación económica, los costos que se deben afrontar en el sector y en torno a ello, la Secretaría de Tránsito y Transporte define los valores. En ese contexto y con junio a la vuelta de la esquina, desde el Sindicato de Conductores de Taxis de San Juan volvieron a poner el tema en debate, tras presentar una propuesta de incremento a las autoridades de Gobierno.
En diálogo con Tiempo de San Juan el secretario general del gremio, Walter Ferreri, detalló que la nota con la propuesta desde el sector ya fue enviada y esperan tener una respuesta entre lo que resta de esta semana y la próxima, ya que desde el sector consideran que en junio deberían regir los nuevos valores.
“Hemos propuesto una suba en dos partes, para no perjudicar ni a los choferes ni a los usuarios, porque entendemos que la situación está complicada”, precisó Ferreri.
La propuesta consiste en una suba del 50% a partir de junio, y un 30% entre agosto y septiembre, totalizando un 80% de aumento. Cabe recordar que la última actualización fue el 23 de diciembre, autorizando un incremento del 65% en su momento.
Desde marzo vienen insistiendo desde el sector por una actualización de tarifas, teniendo en cuenta los incrementos que ha tenido el combustible como otros gastos que deben afrontar.
Hoy la bajada de bandera tiene un costo de $490 diurna, mientras que la nocturna tiene un valor de $539. Si Gobierno autoriza los porcentajes sugeridos por el sindicato, la bajada de bandera pasaría a costar:
- Diurna: de $490 a $735 (con el 50% en junio) y a $955 (con el 30% acumulado en agosto)
- Nocturna: de $539 a $808,5 (con el 50% en junio) y a $1.051,5 (con el 30% acumulado en agosto)
Para un sector de taxis y remises no es conveniente subir la tarifa por ahora
Del otro lado de la vereda se encuentra el Sindicato de Peones de Taxi, cuyo titular, Gustavo Gómez, detalló a este medio que para él no sería conveniente actualizar la tarifa actualmente, ya que la situación del sector está en crisis, y con un costo más elevado a la hora de viajar, corren el riesgo de perder pasajeros.
“En lo personal, no creo que sea conveniente actualizar la tarifa”, detalló Gómez. Y continuó: “No hemos tenido una charla con la gente de Tránsito y Transporte, pero está complicado el aumento de tarifa, por la situación económica que vive la provincia y los trabajadores. Sube la nafta, el combustible y la situación está muy complicada. La gente que tomaba taxis y remises ha dejado de tomar, por el tema de las aplicaciones también”.
Pese a ello, la decisión final la tomara la Secretaría de Tránsito y Transporte, que por el momento no se ha expedido al respecto.